Friday, November 17, 2017

FABRICANTES DE AUTOMÓVILES ALEMANES BMW, MERCEDES Y VOLKSWAGEN DEMANDAN LITIO

 El salar de Uyuni es el mayor desierto de sal del mundo. Está situado a unos 3.650 metros de altura en el Departamento de Potosí, en el altiplano de Bolivia. El Salar de Uyuni es la mayor reserva mundial de litio, una materia prima que es fundamental para la producción de baterías destinadas a abastecer los nuevos modelos de autos híbridos y los futuros vehículos totalmente eléctricos.

Los anuncios de los fabricantes de automóviles, como Ford y Volkswagen, que planean aumentar la producción de vehículos eléctricos (EV) han dejado tambaleante al mercado del litio.
Las compañías en el área de producción y extracción de litio que esperan beneficiarse de la nueva demanda incluyen Sociedad Quimica y Minera de Chile (NYSE: SQM), Nemaska ​​Lithium Inc. (TSX: NMX) (OTC: NMKEF), Lithium X Energy Corp. ( TSX: LIV) (OTC: LIXXF) y NRG Metals Inc. (TSX: NGZ) (OTC: NRGMF).
El litio es el suave y blanco metal en polvo que ahora se elogia como la "nueva gasolina" que se necesitará para impulsar el aumento de la revolución EV.
Los vehículos eléctricos dependen de las baterías de iones de litio para un almacenamiento y una operación eficientes, y el aumento masivo de la demanda está creando un importante déficit previsto en el horizonte. Y aunque el mercado sabía que el cambio se acercaba, muy pocos se dieron cuenta de que sería tan grande o crecería tan rápido.
El lado positivo es que las compañías de litio se mueven a una velocidad vertiginosa para atender la demanda y generar más litio de alta calidad y agregar nuevas reservas.
Los grandes productores y las compañías mineras de litio en etapa inicial están viendo un aumento como resultado del impulso positivo del mercado.
Una de las primeras empresas que recurrió a la fuente más prolífica de litio es NRG Metals Inc. (TSX: NGZ) (OTCMKTS: NRGMF), quienes están desarrollando agresivamente un proyecto potencialmente enorme de salmuera de litio en el popular "triángulo de litio" de Sudamérica.
Otras preocupaciones sobre el litio al ver los precios de sus acciones impactados positivamente por la nueva ola de demanda incluyen a Sociedad Quimica y Minera de Chile (NYSE: SQM), el principal productor de litio en el semillero de Sudamérica, Nemaska ​​Lithium Inc. (TSX: NMX) (OTC: NMKEF), una compañía canadiense enfocada en su nuevo proyecto de litio Whabouchi y en establecer operaciones de refinación en Quebec junto con Lithium X Energy Corp. (LIX.V) (OTC: LIXXF), que tiene importantes intereses de litio en Argentina y Nevada, EE. UU. .
ENCUENTRO CON LA DEMANDA METEORICA
La demanda de litio no se parece a nada predicho. Con el fin de cumplir con los requisitos, los analistas sugieren que una nueva mina de litio debe ponerse en línea cada año hasta el 2025. Esto se basa solo en la demanda existente.
Alrededor de dos tercios de las reservas probadas de litio se concentran en un área pequeña y de gran altitud de América del Sur llamada "Triángulo de litio", ubicada en la intersección de Argentina, Bolivia y Chile.
Esa es el área donde NRG Metals ha enfocado sus esfuerzos de litio en la Región Puna, considerada una de las áreas más productivas en un país que produce aproximadamente el 50% del litio mundial.
La mayoría del litio aparece como pequeñas partículas suspendidas en soluciones salinas que deben ser bombeadas a la superficie. La extracción de litio a través de este método de evaporación no es simple y puede llevar meses.
Curiosamente, solo cuatro compañías representan el 86% de la producción mundial de litio, con aproximadamente el 70% de la producción de litio en Sudamérica, centrada en el Triángulo de litio.
AUTOMAKERS PILE IT ON
El nuevo mandato automotriz de China para prohibir los automóviles propulsados ​​por gas y diesel, junto con los planes existentes de Tesla, Volvo y recientemente confirmado por los fabricantes de automóviles alemanes BMW, Mercedes y Volkswagen, han enviado la demanda esperada de alza de litio.
Los consultores de la industria Roskill estiman que para el año 2025 se necesitarán 785,000 toneladas de carbonato de litio equivalente por año. Eso equivale a un déficit de 26,000 toneladas del suministro previsto, en comparación con 217,000 toneladas de demanda versus 227,000 toneladas de suministro este año.
Otros observadores de la industria esperan un déficit aún mayor, especialmente con los requisitos adicionales para China.
Varios de los principales productores de litio están trabajando arduamente para aumentar sus capacidades de producción y refinación, pero incluso ellos no podrán mantener el ritmo con el nuevo litio necesario para llenar el vacío.
NRG METALS PERFECT POSITION
NRG es una compañía minera canadiense con intereses en litio localizada en Argentina. Es una mezcla de know-how minero canadiense combinado con la experiencia en la gestión en el país que se origina en Argentina.
Esta empresa relativamente joven se ha posicionado en la zona cero para el litio. Sus dos proyectos principales son el proyecto de litio Salar Escondido, un proyecto bien desarrollado que se inicia en la perforación, y el proyecto de litio Hombre Muerto North en la provincia de Salta, actualmente en exploración.
La región también alberga al Salar de Hombre Muerto, donde FMC produce aproximadamente 20,000 toneladas de carbonato de litio por año, así como el gran proyecto Sal de Vida de Galaxy Resources.
NRG Metals recientemente dio a conocer las noticias de su estudio geofísico "Vertical Electrical Sounding (VES)" que ha identificado un horizonte altamente conductivo que se interpreta como un objetivo de salmuera con potencial para albergar litio ".
Básicamente, la encuesta ha delineado una especie de lago salado de aproximadamente 4 kilómetros por 6 kilómetros de tamaño ubicado a profundidades de 70 a 300 metros debajo de la superficie.
NRG Metals ha sido aprobado para perforar la propiedad y está procediendo con el fin de detallar los recursos potenciales de litio.
En este punto, las oportunidades para el litio parecen muy abiertas. Las iniciativas para aumentar el mercado de vehículos eléctricos, junto con los teléfonos inteligentes y el almacenamiento de energía están surgiendo casi a diario. Los productores y los productores de litio a corto plazo están recibiendo mucha atención.
Todavía relativamente nuevas entradas para el desarrollo de litio en América del Sur, NRG Metals avanza rápidamente en dos importantes proyectos de litio. NRG se enfoca en recursos reales en la región de litio más rica del mundo y está haciendo los movimientos correctos para unirse a sus productores de litio de igual nivel.
COMPARABLES POTENCIALES
Sociedad Quimica y Minera de Chile (NYSE: SQM)
Sociedad Quimica y Minera de Chile S.A., es un productor de nitrato de potasio y yodo. La Compañía produce nutrientes vegetales de especialidad, derivados de yodo, litio y sus derivados, cloruro de potasio, sulfato de potasio y ciertos productos químicos industriales. Sus segmentos incluyen nutrientes vegetales especiales, productos químicos industriales, yodo y derivados, litio y derivados, potasio y otros productos y servicios. El litio y sus derivados se utilizan en baterías, grasas y fritas para la producción de cerámica. El cloruro de potasio es un fertilizante básico que la Compañía produce y vende en todo el mundo.
Nemaska ​​Lithium Inc. (TSX: NMX) (OTC: NMKEF)
Nemaska ​​Lithium Inc. tiene la intención de convertirse en proveedor de hidróxido de litio y proveedor de carbonato de litio para el mercado emergente de baterías de litio, que en gran medida es impulsado por vehículos eléctricos. El 1 de agosto, la compañía lanzó los resultados de la perforación diamantina del programa de perforación 2017 en su proyecto de mina de litio Whabouchi, que pertenece al 100 por ciento. El programa de perforación de 4.361 metros combina la perforación de definición a una profundidad de 50 metros en el pozo inicial de cinco años entre las secciones 200E y 700E, así como la perforación de expansión en la zona Doris ubicada inmediatamente al suroeste del depósito principal Whabouchi.
Lithium X Energy Corp. (LIX.V) (OTC: LIXXF)
Lithium X Energy Corp. es una compañía de exploración y desarrollo de litio con el objetivo de convertirse en un proveedor de bajo costo para la floreciente industria de la batería de litio. El 11 de julio, la compañía anunció que tras su comunicado de prensa del 29 de junio de 2017, la Compañía cerró el acuerdo definitivo con Aberdeen International Inc. para la compra del 50% restante de Aberdeen en Potasio y Litio de Argentina SA, que controla 100% del Proyecto Sal de los Ángeles. El proyecto consta de 8,154 hectáreas que cubren el 95% de Salar de Diablillos y tiene una estimación de recurso mineral NI 43-101 de 1.037 millones de toneladas equivalentes de carbonato de litio en la categoría indicada y 1.007 millones de toneladas de equivalente de carbonato de litio en la categoría inferida. http://www.baystreet.ca/stockstowatch/2567/The-Shift-to-Lithium-is-Much-Bigger-Than-Predicted





NUEVA PELEA ENTRE EVO Y EE.UU.

Un encuentro entre el encargado de negocios Peter Brennan y el exmandatario Carlos Mesa encendió las alarmas en el Palacio Quemado. “No ha sido una reunión protocolar, de estilo, sino una conspiración”, afirmó Morales.

Página 12 de Argentina (wwwpagina12.com.ar)

La relación diplomática entre Bolivia y Estados Unidos no deja de tensarse. Esta vez, la causa es la aparente injerencia del gobierno de Donald Trump para enfrentar una posible repostulación del presidente Evo Morales en las elecciones de 2019. “Estamos informados: el 6 de este mes, cuatro miembros de la Embajada de EE.UU., a la cabeza de su encargado de negocios Peter Brennan, visitan a un expresidente para decirle que el Evo no puede ser presidente nuevamente. Le dicen (a este expresidente) que tiene que ser candidato y ofrecen todo el apoyo”, dijo Morales el martes pasado, en un acto público en esta ciudad. Desde entonces, las aclaraciones y acusaciones van de un bando al otro, con amenazas de expulsión del país incluidas.
“Quiero que sepa el encargado de negocios de la Embajada de Estados Unidos: si sigue conspirando, si sigue financiando a la derecha, si sigue planificando para una conspiración, no me temblaría la mano para expulsarlo”, dijo Morales. Brennan y otros funcionarios de la embajada se reunieron con el ex presidente Carlos Mesa. Según ellos, fue un encuentro ameno, en el cual se despidió el estadounidense, quien en diciembre concluye su misión diplomática. Juran y perjuran que no se habló de ninguna postulación ni de nada relacionado con las elecciones de 2019.
“Desde la Embajada de Estados Unidos han planificado atacar al gobierno, a nuestra revolución democrática y cultural, con la corrupción y el narcotráfico. La derecha no tiene idea de cómo atacarnos. ¿Quién la prepara para que nos ataque? La Embajada de Estados Unidos”, dijo Morales.
Bolivia y Estados Unidos no tienen embajadores mutuos desde 2008, cuando Morales expulsó a Phillip Golberg tras acusarlo de “conspiración” contra su gobierno. En atención a la reciprocidad diplomática, Estados Unidos hizo lo mismo con el embajador boliviano en Washington. Desde entonces, en los respectivos países son los Encargados de Negocios quienes mantienen el diálogo bajo cero.
En 2008, Morales expulsó también a la DEA, la oficina de lucha contra las drogas de EE.UU. Y en 2013, hizo lo mismo con la Usaid, la oficina de ayuda internacional de ese país. Ambas fueron acusadas de meterse en asuntos políticos bolivianos.
El martes pasado, Morales entregó el edificio donde funcionaba la Usaid al Comando en Jefe de las Fuerzas Armadas. Y aprovechó su discurso para mostrarle la puerta a Brennan. Cuando se vaya en diciembre, el cargo de Brennan será ocupado por Bruce Williamson. “Saludamos que el nuevo Encargado de Negocios llegará. Pero (pedimos) mucho respeto al pueblo boliviano, respeto a nuestra soberanía y dignidad. Si viene a conspirar, como está conspirando el que se va, ese nuevo encargado de negocios se encontrará con la horma de su zapato”, aseguró Morales.
Luego de ese acto se metió en Twitter: “Brennan vuelve a su país sin trofeo. Ni dividió a la nación, ni derrotó a la revolución, gracias a la unidad del pueblo boliviano”, la siguió.
Carlos Mesa era el vicepresidente de Gonzalo Sánchez de Lozada, quien desde 2003 se encuentra en Miami, porque en Bolivia enfrenta varios cargos por el asesinato de 70 personas en la recordada Guerra del Gas. 
Mesa es historiador y tiene recursos retóricos amplios. En 2003, cuando huyó el entonces presidente, fue hábil para desligarse de la matanza ejecutada por el gobierno contra su pueblo. Logró asumir la presidencia hasta 2005, cuando el caótico clima político boliviano lo convenció de renunciar a su cargo. En diciembre de ese año ganó las elecciones Morales, con el 54 por ciento de los votos.
Advertido de su destacado manejo del arte de la persuasión, en 2015 el gobierno de Morales nombró a Mesa vocero de Bolivia en la causa que lleva contra Chile en el Tribunal de La Haya para que el país recupere su acceso al mar, que le fue arrebatado por el país trasandino en 1879.   
A pesar de que Mesa nunca se mostró partidario del Movimiento Al Socialismo (MAS), Morales toleró su cercanía, fundamentalmente porque logró buenos resultados en la demanda marítima.
Actualmente, Morales evalúa los mecanismos para lograr una nueva repostulación a la presidencia, que lo mantendría dentro del Palacio Quemado hasta 2025. Se le acabaron las fichas legales, porque ya utilizó la única reelección que permite la actual Constitución. Sumado a su primer mandato, en el marco de la antigua Constitución, Morales ya lleva tres mandatos continuos al frente de Bolivia. En febrero del año pasado, Morales convocó a un referéndum para que la población diga si quiere o no otro mandato del líder aymara. El No se impuso con el 51 por ciento. Pero el presidente aún culpa por este resultado a una campaña mediática agresiva y efectiva de la oposición.
Mesa realizó su descargo a través de su blog. “Es una muy mala noticia para el país que el Primer Mandatario, en un discurso público, diga que espía a sus compatriotas y que, además, convierte en una acusación, carente del más mínimo fundamento, un encuentro legítimo e incuestionable, como las decenas de reuniones de esta naturaleza que he realizado con representantes diplomáticos y de organismos multilaterales acreditados en Bolivia, dado precisamente mi carácter de expresidente Constitucional de Bolivia y Representante Oficial de Bolivia para la Demanda Marítima”, escribió.
El comunicado de la Embajada tampoco se hizo esperar. “La Embajada de EE.UU. desea comunicar que, en efecto, el señor Peter Brennan realizó una visita de cortesía al expresidente Mesa para despedirse y presentarle a los nuevos funcionarios de la embajada. Como hemos dicho en numerosas ocasiones, la Embajada de los Estados Unidos no tiene interés en interferir en asuntos políticos internos bolivianos, ni ha participado en ninguna actividad de ese tipo”, aseguraron.
Pero estas explicaciones no alcanzan para Morales. “Ellos deben decir la verdad del contenido de esa reunión. Tienen derecho a reunirse, pero no a conspirar. No ha sido una reunión protocolar, de estilo, sino una conspiración”, afirmó.





BOLIVIA: "LA ONU DA MALA IMAGEN AL MUNDO ENTERO AL NO PONERSE DE ACUERDO RESPECTO A SIRIA"

En una entrevista con RT, el representante permanente de Bolivia ante la ONU abordó la falta de acuerdo dentro del Consejo de Seguridad respecto a la misión de la OPAQ en Siria.

RT de Rusia (www.actualidad.rt.com)
                                                                                  
Rusia vetó este jueves el borrador de una resolución presentado por EE.UU. ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), documento que aboga por la reanudación del mandato del mecanismo conjunto de la ONU y la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) que investiga los ataques químicos en Siria.
Poco antes de la votación del Consejo de Seguridad de la ONU sobre el borrador de EE.UU., Rusia retiró su proyecto sobre el mandato de la misión de la OPAQ para investigar los ataques químicos en Siria, ya que los miembros del Consejo no acordaron votarlo después del proyecto estadounidense.
Luego el representante permanente de Bolivia, Sacha Llorenti, apoyó el proyecto ruso, en coautoría con China, y solicitó al Consejo de Seguridad que volviera a considerarlo. De esta manera, el representante permanente de Rusia ante la ONU, Vasili Nebenzia, sometió nuevamente el proyecto ruso a votación del Consejo de Seguridad. Sin embargo, la resolución presentada por Rusia, China y Bolivia había sido rechazada. 
"De unidas, estas naciones no tienen mucho"
Abordando la falta de acuerdo respecto a la misión de la OPAQ, Llorenti comentó a RT que el Consejo de Seguridad había dado una "mala imagen al mundo entero" por no poder ponerse de acuerdo en un tema esencial: la consolidación de un mecanismo para investigar el uso de armas químicas en Siria.
"De unidas, estas naciones no tienen mucho en este tema en particular", aseveró el embajador boliviano ante la ONU. Asimismo, Llorenti subrayó que a pesar de las diferencias entre los miembros del Consejo respecto a la OPAQ, también "existe un denominador común: la necesidad de tener este mecanismo".   
Según indicó el representante boliviano, el último reporte del mecanismo ha recibido varias críticas por parte de muchos miembros del Consejo en cuanto a deficiencias técnicas. "Se han sacado conclusiones sin haber visitado el lugar [del supuesto ataque químico]", recalcó Llorenti.
En ese sentido, Bolivia, que viene de una región que ha prohibido las armas nucleares, "mantendrá su línea de trabajo" para llegar a un acuerdo respecto a este tema, concluyó Llorenti.





FRACASA EL INTENTO EN LA ONU PARA EXTENDER LA INVESTIGACIÓN SOBRE EL USO DE ARMAS QUÍMICAS EN SIRIA

El Mundo de España (www.elmundo.es)
                                                                                                        
El Consejo de Seguridad de la ONU rechazó este jueves dos proyectos de resolución opuestos, uno estadounidense y otro ruso, para extender la investigación sobre el uso de armas químicas en Siria.
Moscú vetó primero la propuesta de Washington, aprobada por 11 de los 15 países del consejo. Bolivia también votó en contra, mientras que China y Egipto se abstuvieron.
El texto ruso fracasó luego con cuatro votos a favor, siete en contra y cuatro abstenciones.
Una resolución necesita nueve votos a favor para ser adoptada, pero cinco miembros pueden bloquear cualquier iniciativa con su veto: Estados Unidos, Francia, Reino Unido, Rusia y China.
Según fuentes diplomáticas, el mandato del Mecanismo Conjunto de Investigación (JIM, por sus siglas en inglés), un panel conjunto entre la ONU y la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPCW) creado en 2015 a instancias de Rusia y Estados Unidos, expira la noche del viernes y no del jueves como se dijo previamente, lo que deja pocas horas para encontrar alternativas.
Algunos expertos apuntan a que se podría apostar por una prolongación técnica, que permitiría a Estados Unidos y Rusia alcanzar un acuerdo.
Japón pidió al Consejo de Seguridad renovar el mandato de la misión de investigación por 30 días, una medida que daría más tiempo para lograr un acuerdo de consenso. Este proyecto podría ser puesto a votación el viernes por la mañana.
"No es el fin de la historia", aseguró el embajador italiano, Sebastiano Cardi, presidente de turno del Consejo de Seguridad.
A lo largo de la tensa jornada de negociaciones se escucharon palabras como "traición", "trampa" y "desvergüenza".
El representante egipcio lamentó haber presenciado "un espectáculo mediático" y el boliviano dijo haber vivido una sesión "poco habitual".
¿Rusia aislada?
La embajadora estadounidense ante la ONU, Nikki Haley, calificó de "golpe duro" el veto de Moscú y aseguró que "Rusia ha matado el mecanismo de investigación, que tenía el respaldo enorme de este consejo".
"Al eliminar nuestra capacidad para identificar a los agresores, Rusia ha debilitado nuestra capacidad para impedir ataques en el futuro", señaló.
"El mensaje es claro: Rusia acepta el uso de armas químicas en Siria", subrayó.
Es la décima vez que Moscú veta una propuesta en contra del régimen sirio, de quien es férreo aliado.
El gobierno ruso tiene en el punto de mira al JIM por acusar en su último informe a la fuerza aérea siria de usar gas sarín en la localidad opositora de Jan Sheijun el 4 de abril de este año.
El ataque, que mató a más de 80 personas, captó la atención de la comunidad internacional por las imágenes que circularon de niños fallecidos.
Estados Unidos bombardeó en consecuencia una base aérea siria días después.
El régimen de Bashar al Asad ha negado reiteradamente que use armas químicas, una posición que Moscú avala.
El embajador ruso en la ONU, Vassily Nebenzia, dijo que la investigación del ataque en Jan Sheijun tiene "fallos fundamentales" y volvió a poner en duda las conclusiones del informe.
El proyecto de resolución estadounidense, apuntó, "estaba dirigido a ocultar los fallos inherentes del JIM" y no hubiese mejorado el trabajo del panel.
Varias voces destacaron el aislamiento de Rusia. El embajador francés, François Delattre, dijo estar "consternado por el resultado del veto ruso", mientras que el británico Matthew Rycroft declaró que "Rusia fracasó a la hora de promover la paz en Siria".
Dos proyectos diferentes
Los textos ruso y estadounidense sólo coinciden en un punto: extender la misión un año. El resto es totalmente diferente.
Rusia reclamaba una revisión profunda del JIM y pide dejar de lado las conclusiones de su último informe que acusa directamente al régimen sirio de los ataques.
Estados Unidos se niega y, respaldado por la Unión Europea, reclama sanciones contra los responsables de usar armas químicas en Siria.
El veto ruso pone de manifiesto las profundas divisiones que hay en la ONU sobre el conflicto sirio.
Además, ocurre unas semanas antes de que la organización acoja el 28 de noviembre una nueva ronda de negociaciones en Ginebra para encontrar una solución diplomática a los seis años de guerra.
Antes de las votaciones, el presidente estadounidense Donald Trump pidió extender la investigación "para asegurar que el régimen de Asad jamás vuelva a competer asesinatos en masa con armas químicas".
Otros informes del JIM publicados en el pasado determinaron que las fuerzas gubernamentales sirias perpetraron ataques con cloro en tres pueblos en 2014 y 2015, y que el grupo yihadista Estado Islámico usó gas sarín en 2015.





FF.CC. ARICA-LA PAZ AMPLÍA TRAMO PARA TRASLADO DE PASAJEROS

El Mercurio de Chile (www.economiaynegocios.cl)
                                                                 
El ferrocarril que une Arica (Chile) y La Paz (Bolivia) desde la próxima semana aumentará a más de un tercio de su trazado en territorio nacional el servicio turístico de pasajeros que fue reabierto hace nueve meses.
Desde febrero pasado, los viajes parten en la estación Chinchorro, al norte del Morro, en dependencias de una antigua maestranza. Luego se interna por Lluta, el valle agrícola ubicado más al norte en Chile, pasa por zonas de cultivos y de vestigios prehispánicos, y culminan en la estación Rosario, en Poconchile, la principal localidad de ese valle, a casi 37 km.
La ampliación del servicio, según informó el Ferrocarril Arica-La Paz, filial de la Empresa de Ferrocarriles del Estado, comenzará el sábado 25 de noviembre y se extenderá a 70 km hasta la Estación Central, a 1.481 metros de altitud, en la parte alta de Lluta y en el acceso al altiplano. En ese nuevo trazado también se pasará por otra estación, San Martín, a 59 km de Arica. "El recorrido turístico mostrará el paisaje y la opción de conocer la historia de la región", indicó la empresa ferroviaria.
El viaje se realizará junto al río Lluta y la carretera que une la ciudad de Arica con la altiplánica comuna de Putre. Las paradas incluirán recorridos por senderos, visitas a pueblos e iglesias, miradores, muestras gastronómicas y de artesanía, entre otros.
Para la Cámara de Turismo de Arica es un atractivo que se debe potenciar con productos locales, como gastronomía y artesanía, y que tiene un nicho en visitantes que buscan circuitos patrimoniales. El tren opera desde hace 104 años entre Arica y el fronterizo poblado de Visviri, y prioriza el traslado de cargas.





PETROPAR VE POSIBLE COMPRA CONJUNTA DE GAS CON OTRAS FIRMAS

Ultima Hora de Paraguay (www.ultimahora.com)
                                                                                           
El presidente de Petropar, Eddie Jara Rojas, consideró ayer interesante la inversión de Puma Energy en la fraccionadora de venta de gas y adelantó que estaban viendo la posibilidad de hacer compras del combustibles en forma conjunta con otras firmas para conseguir mejores precios.
Resaltó el hecho de que la citada multinacional no forma parte del gremio Capagas, en el cual están las empresas que dominan el mercado de GLP en el país.
“Vemos bien e interesante que un jugador (Puma) ingrese. La información que tenemos es que no forma parte de la famosa Capagas. Hemos hablado de poder ver si hacemos compra en conjunto con otras empresas que estamos en el mercado para conseguir mejores precios desde Bolivia”, recalcó.
Jara Rojas también apuntó que Petropar adjudicó la compra hasta 8.000 toneladas métricas de GLP de Bolivia, a precio internacional con 70 dólares de premio. Admitió que está un poco alto el precio internacional, pero que los analistas estiman que volverá a bajar a principios del próximo año.
PDVSA. Por otra parte, el titular de la estatal de combustibles dijo que la situación de quiebra técnica de la venezolana PDVSA no tiene ni tendrá incidencia en el proceso que se está desarrollando en la Cámara de Comercio Internacional (CCI).
Asimismo, descartó que en lo que resta del año y principios de 2018 se produzca una suba de precios de los combustibles. Analizarán esto solo si el barril llega a USD 60 y el dólar a G. 5.700.





VIOLETTA DESEMBARCA EN BOLIVIA

Fashion Net Work de Colombia (www.co.fashionnetwork.com/news)
                                                           
La insignia argentina de venta de maquillaje por canal directo ha anunciado su próximo desembarco en el mercado boliviano de la mano de Poscomética. La llegada y posicionamiento se daría a partir del segundo trimestre de 2018 y se espera que en a medio plazo Bolivia responda por el 20% de su fuerza de ventas. 
La venta directa o venta por catálogo vio sus indicadores generales caer un 6,7% en 2016, no obstante, empresas como Natura y Belcorp han aumentado sus cifras elevarse en este mismo canal. “Somos conscientes de que la competencia en la región entre las marcas colombianas, brasileñas y peruanas es muy fuerte pero nuestros productos ofrecen una opción diferente a un mercado poco explorado como Bolivia”, informó la portavoz. 
Dentro de los pilares de la empresa se encuentra la venta de productos económicos de muy buena calidad, bajo su lema y dinámica “de mujer a mujer” que ha tenido una muy buena acogida en Argentina. Bolivia sería el primer paso para la expansión continental a medio y largo plazo.  
Violetta trabaja con 70.000 asesoras de venta independientes y prevé alcanzar las 100.000 con su nuevo mercado. El desembarco de Violetta en Bolivia se hace por medio de una inversión de 2 millones de dólares realizada por Poscosmética, que representa otras marcas como la colombiana Jolie de Vogue en el país. 





DOS FUTBOLISTAS DE BOLIVIA CAEN CON DROGA QUE IBA A SER ENVIADA A INDIA

Hoy de Paraguay (www.hoy.com.py/nacionales)
                                                                                                  
Disney Coria y Yanina Rodríguez, futbolistas de la liga de Santa Cruz, Bolivia, fueron detenidas este jueves en un operativo realizado por la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad). En poder de las dos fue hallado un horno esterilizador que contenía más de dos kilogramos de cocaína.
El operativo se realizó este jueves a las 9:00 en la Terminal de Ómnibus de Asunción. Disney de 21 y Yanina de 25 años se trasladaban al puesto de Correos Paraguayos con un paquete que llamó la atención del personal de seguridad.
Al ser interrogadas, ambas dijeron que el paquete contenía un horno esterilizador (cuyo tamaño es similar a un microondas) que iba a ser enviado a India.
El vocero de la Senad, Francisco Ayala, expresó a la 970 AM que el horno tenía distribuido en las paredes laterales un cargamento de 2 kilos y 150 gramos de cocaína. La droga estaba cubierta por una lámina que tenía en su interior pomadas de menta, de manera a despistar a los canes antidrogas.
Ambas dijeron desconocer qué contenía el paquete que iba a ser enviado a India, a través de una encomienda aérea. Coincidieron en que aceptaron traerlo en concepto de favor, sin recibir pago alguno a cambio.
El vocero de la Senad agregó que tras la entrevista realizada a Disney y a Yanina fueron hasta el hotel donde estaban hospedadas, el Jasy ubicado en las inmediaciones de la Terminal y allí encontraron más evidencia. Ayala dijo que existen sospechas de que en el edificio existen más pruebas de envío de droga hacia distintas partes del mundo.





OPINIÓN. HIPERINFLACIÓN: CASO BOLIVIA

Efecto Cocuyo de Venezuela (www.efectococuyo.com)
                                                                          
Por Oscar Morales Rodríguez.-  Cuando se hace referencia a economías enloquecidas, basta un paseo por la Bolivia de la década de los 80 para exponer un claro ejemplo de ello. El país altiplánico vivió un período desastroso entre 1982-1987. Sin embargo, este contexto gris fue gestándose en años anteriores, debido a tres razones: a) la inestabilidad política protagonizada por insurrecciones militares (desde 1978 a 1982 desfilaron 10 presidentes por el Palacio Quemado); b) el desplome del precio del estaño que conllevó la disminución de los ingresos fiscales; c) un aumento salvaje de deuda externa de corto plazo que terminó en una suspensión de pagos al poco tiempo.
En los albores de 1982, asume el mandato de la presidencia boliviana Hernán Siles Zuazo (1982-1985), el cual agrietó aún más la economía con un gasto fiscal desaforado y una política cambiaria llena de controles.
Durante estos años, se intentaron revertir las deformaciones económicas, representadas en la elevada inflación y la cotización mercado paralelo de divisas, con medidas paliativas como el recurrente aumento salarial, devaluaciones frecuentes y pequeños ajustes de precios de unos cuantos productos. Pero no enfrentaban el enorme déficit fiscal y omitían la distorsión de tener un tipo de cambio desalineado. Por citar unas cifras: en el año 1982 el dólar oficial estaba fijado en 200 bolivianos y en el paralelo se cotizaba a 283. No obstante, en 1985 estaba impuesto oficialmente en un valor de 75.000 bolivianos y en el mercado negro ya se transaba con un número sideral cercano al 1.050.000. Por estos y otros motivos, la aceleración de los precios continuaba desenfrenada. Finalmente, los dos últimos años -1984 y 1985- de mando de Siles Zuazo, concluyen con una inflación de 2.177% y 8.171%, respectivamente.
Básicamente, fue un tratamiento de shock que consistía en buscar oxígeno financiero, por lo cual nacieron nuevos impuestos y se formalizó la liberación de los mercados de bienes y servicios, financieros y laborales. Todo esto fue soportado con políticas monetarias y fiscales disciplinadas. Asimismo, se destacan las resoluciones orientadas hacia la apertura comercial exterior con aranceles uniformes y la disminución de la participación estatal en todas las actividades económicas.
Los correctivos fueron severos, porque no hubo un incremento salarial en el momento (aunque posteriormente se creó un sistema de indexación de remuneraciones anclados al tipo de cambio) ni ninguna compensación para atenuar todos los ajustes económicos que sufrieron los bolivianos (las pocas atenciones de política social fueron posibles gracias a donativos del extranjero). Sin embargo, sirvieron para superar la hiperinflación en menos de un año. A partir de 1986, la economía pasó de tormentosas tasas inflacionarias de 3 dígitos mensuales a cifras de 2 dígitos anuales.
En estos tiempos que corren, Bolivia navega con un crecimiento económico envidiable de 4% -en promedio- en los últimos 10 años, conjuntamente con una inflación moderada de 6% en dicho período. Y gracias a la estabilidad de esta época, ha podido recibir inversión extranjera como nunca antes de su historia reciente, la cual se ha aprovechado para dinamizar sectores económicos no tradicionales que han contribuido en la reducción del desempleo. Por si fuera poco, últimamente el país ha recibido elogios internacionales por sus avances en la disminución de la pobreza y la modernización de su gestión pública.





"PAROLAMIA" OFRECE UNA BIBLIOTECA PARA NIÑOS DE BOLIVIA

Entregó a Potosí los 150 libros recogidos por el fotógrafo italiano Giovanni Marrozzini para los hijos de los mineros de una de las ciudades más altas del mundo: volúmenes donados por lectores italianos que compraron los textos de la librería en línea Hoepli a cambio de una foto de Juan impresa al arte.

Redattore Sociale de Italia (www.redattoresociale.it)
                                                                                                                  
Ardilla tiene 13 años y trabaja en la mina Cerro Rico durante 12 horas al día. Su futuro tiene el penetrante sabor de los polvos que pesan los párpados jóvenes, y la tenue luz de las linternas cuando intentan abrirse en el pesto oscuro que contiene el útero de la tierra.
Ardilla es un niño boliviano de Potosí, 4.090 metros, una ciudad famosa en el mundo por sus minas y por su altitud. Es aquí que "Parolamia", el proyecto del fotógrafo marxista Giovanni Marrozzini, ha arrojado semillas para la construcción de una nueva biblioteca. 150 libros donados por lectores italianos que compraron textos de la librería en línea Hoepli, a cambio de una imagen de Giovanni, impresa en arte, firmada y acompañada por la crítica del escritor Paolo Di Stefano. "150 volúmenes, todo en español - dijo John - que, espero, ayudan a mejorar un poco la vida de estos niños, a menudo huérfanos o destinados como Ardilla, a una temprana sigue los pasos de sus padres."
Y para agregar belleza al proyecto, las parcelas con los libros no se embarcaron en el primer vuelo, pero se basó en un 'mensajero' que se encarga de llevarlos desde Europa a América del Sur para entregarlos directamente en las manos de los gestores del centro Palaiviri, en presencia de los estudiantes de Unidad Educativa Antofagasta. "El dinero que gano para enviar los libros -explica Marrozzini- los convertí en un boleto de avión para darle al joven fotógrafo la oportunidad de ser un embajador de Parolam y hacer una gran experiencia humana y profesional". El mensajero se llama Bartolomé Eugenio Rossi, que es un joven fotógrafo de Udine, y también es gracias a él que Potosí así como varias otras empresas en el mundo, tendrán una biblioteca firmado "Parolamia". Emociones, asombro y toda la maravilla de una primera vez en la historia de su aventura y entrega.
"Treinta y ocho horas de viaje, de Italia a Bolivia", explica Bartolomeo, pero una vez que aterrizó en este esfuerzo de la tierra y la fatiga ganar un sabor diferente: estoy en todo el mundo y lo percibo en el aire. Delante de la ventanilla del taxi desde el aeropuerto de Sucre llevo a Potosí hermosos paisajes, ala, color naranja y animales libres en cualquier lugar, incluso en el borde de la carretera, sin importar los autos que corren, tanto y los conductores que conducen que escupió al escuchar música italiana ".
"Después de dos horas y media de llegar en taxi a la ciudad -continúa Bartolomeo- y me siento catapultado a una metrópolis de otros tiempos. Las casas están casi todas descuidadas, construidas con ladrillos rojos pero sin terminar; el tráfico se congestiona en las pequeñas calles del centro y la gente cruza la calle descuidada de los autos que siguen tocando el claxon. Y una vez que llegas a Potos, tienes que lidiar con la altitud que transforma cada esfuerzo en una pequeña empresa. Después de unos pocos pasos ya tengo el parpadeo y la cabeza que se rompe ".
"En el país, nadie habla inglés y necesita arreglar con el español. Estoy aquí para entregar los libros de Juan, enfatizó Bartolomé, y estoy muy emocionado porque me doy cuenta de la importancia que estos libros tendrán en la vida de los niños. Estoy feliz de tener que traerlos desde tan lejos. El día del parto llego a la escuela con mis dos maletas (unas 60 libras) y de inmediato me doy cuenta de que no será una tarea fácil. Los chicos me miran como un extraterrestre, las secretarias me intercambian por un representante y me ofrecen la oportunidad de ir a las clases para vender las letras. Con la única frase útil que me viene a la mente, me pregunto si puedo esperar a que llegue el director después de una hora y él me reconoce de inmediato. Entienden quién soy y todos están muy agradecidos por lo que estoy haciendo ".
Los libros se colocan en un escritorio y, después de la remembranza de la foto, se entregan a los niños. "Veo a los niños pequeños que los toman en la mano", dice Bartholomew, "si pasan, los voltean, nunca dejan de sonreír". Su felicidad es contagiosa y todo el entorno parece impregnado. Misión cumplida. El recuerdo de visitar la mina todavía es fuerte, pero comparto la sensación de haber hecho algo maravilloso. Vuelvo a casa con un equipaje más ligero, pero mi corazón y mi mente están llenos de imágenes y sentimientos que nunca olvidaré ".





LAS MANOS BOLIVIANAS QUE CAUTIVAN AL MUNDO GRACIAS AL CACAO

Aleteia de España (www.es.aleteia.org)
                                                         
Se trata de la provincia de Larecaja, municipio de Guanay, un lugar ubicado en el departamento de La Paz a casi 2000 metros sobre el nivel del mar. Es ahí donde conviven varios pueblos originarios, entre ellos los lecos.
Esta región, además de destacarse por sus riquezas naturales, se caracteriza por la fuerte producción de diversos cultivos, donde el cacao adquiere un rol más que protagónico.
De ahí surgió una muestra de cacao que fue presentada en el “Salon du Chocolat 2017” realizado en París, Francia. En ese sentido, en coordinación con la Confederación de Productores y Recolectores Agroecológicos de Cacao de Bolivia (Copracao) fue posible el envío de seis muestras de cacaos bolivianos para el concurso del “Programa International Cocoa Award”.
Luego de la evaluación de un grupo de expertos, la muestra COE-BO-003 (Chocolecos) pertenece a la Asociación de Productores de Cacao del Pueblo Leco Larecaja se ubicó entre los mejores del mundo.
“Bolivia se posiciona por tercera vez consecutiva como uno de los 18 mejores cacaos del mundo, siendo uno de los 4 ganadores de la Región Sudamericana”, recuerda una nota de Cancillería.
Una de las particularidades de esta muestra galardonada, prosigue Cancillería, es que fue obtenida a partir de árboles de cacao silvestre amazónico gracias a las prácticas de cosechas tradicional-ecológica y con sistemas productivos agroforestales.
“Es importante recordar que el año 2013, el cacao de la Central de Cooperativas El Ceibo obtuvo similar distinción y, en la gestión 2015, las muestras presentadas por la Asociación de Productores de Cacao Silvestre de Carmen del Emero (APROCACE) del Madidi – La Paz y la Asociación de Productores Agroforestales de la Amazonía Boliviana (APARAB) de Riberalta – Beni, también recibieron este galardón; lo que demuestra la calidad excepcional del cacao boliviano”, indica Cancillería.
Pero más allá del hecho anecdótico de que una vez más el cacao boliviano se haya colocado entre los mejores del mundo cautivando paladares del mundo entero, este acontecimiento también representa la importancia del trabajo de estos pueblos dedicados a brindar lo mejor de sí. Lo hacen a través del cultivo de algo muy propio.
Detrás de todo esto hay un fuerte respeto y custodia por las riquezas naturales, pero también hay varios grupos de familias que encuentran en este noble producto su sustento diario. Así que si en algún momento te ves disfrutando de una rica taza de chocolate y descubres que el origen del cacao es boliviano, no te olvides de sus maravillosas manos.





Entrevista a Álvaro García Linera

LA CONFORMACIÓN HISTÓRICA DEL SUJETO POLÍTICO-POPULAR EN BOLIVIA

Rebelión de España (www.resumenlatinoamericano.org)    
                                 
Desde las tradiciones de lucha política y teórica enmarcadas en el materialismo histórico se ha afirmado clásicamente que el sujeto por excelencia del cambio social a favor del pueblo[1] es la clase obrera, el proletariado, o aún de manera más general, lxs trabajadores.
El lugar estratégico que ocupan lxs trabajadores en la producción y reproducción de la vida social puede ser trasladado, mediatizado por la toma de conciencia de ello, hacia la política. Es decir, se señala la potencialidad de utilizar todo el arsenal que implica ser el principal motor productivo de las sociedades para incidir en y/o protagonizar la toma de decisiones públicas para, o bien apuntar a mejorar la calidad de vida de los pueblos dentro de los marcos del sistema vigente, o bien para cuestionarlo con más profundidad y plantear alternativas.
Bajo el fuego ideológico de la artillería liberal, del que se hizo y se hace eco cierta intelectualidad de izquierda, mucho se ha cuestionado este rol estratégico del proletariado en los procesos de transformación social revolucionaria, y aún en la propia estructura socioeconómica. El principal argumento del adiós al proletariado[2] aducía que los profundos cambios tecnológicos que se estaban operando en los países capitalistas desarrollados irían reduciendo el peso del capital variable en la composición orgánica del capital, marcando con ello la tendencia hacia la extinción de la centralidad del trabajo en la producción y, por lo tanto, del proletariado como protagonista de la emancipación humana.
Pero ambas hipótesis estaban sustentadas en una visión de coyuntura que además se basaba en la distorsión del significado del proletariado: una visión reificada, cosificada del obrero de casco y mameluco parado frente a la línea de montaje en una fábrica. Mientras que, ya desde los clásicos del materialismo histórico, se define al proletariado como todxs aquellxs (en cualquier rama de la economía, en la ciudad y en el campo) que sólo pueden vivir y reproducir sus vidas vendiendo su fuerza de trabajo a cambio de un salario, pues de otra manera no tienen acceso a los medios para producir, logren o no venderla.
A analizar estos cambios del polo del trabajo en Bolivia se orienta la entrevista que le realizamos al vicepresidente boliviano Álvaro García Linera. Desde la violenta conquista de los españoles hasta los lentos pero persistentes procesos de subordinación a la acumulación originaria del capitalismo comercial primero y al capitalismo ya maduro después, se pasa revista al recorrido histórico de los procesos de subsunción formal y real de las poblaciones originales y campesinas, mismas que en su transformación histórica constituirán el sujeto histórico político de la Revolución Cultural y Democrática que se desarrolla en Bolivia desde el año 2006.
García Linera nos muestra cómo la gestación del liderazgo de Evo Morales se explica en su capacidad para lograr tejer, a partir de las múltiples demandas e intereses de la diversidad de fracciones, capas y sectores en lucha, unas ideas fuerza aglutinantes que pudieron activar una subjetividad organizada como expresión política del conjunto. Ideas que interpelan a las masas oprimidas y apuntan a plantear una estrategia de toma del poder mediante la disputa por el mando del estado, utilizando las propias herramientas de la institucionalidad burguesa completamente en crisis y deslegitimada por las prácticas antipopulares que llevaron al desamparo extremo de las masas bolivianas. Las naciones que componen el pueblo boliviano supieron rescatar lo mejor de sus tradiciones de lucha y organización, haciendo florecer en los intersticios del estado burgués el punto de arranque para la construcción de un nuevo Estado Plurinacional, en transición y en tensión, pero que sin duda se construye sobre la dignidad y protagonismo del pueblo, y abre inmensas posibilidades para su desarrollo material y espiritual.
PK: Para las tradiciones enmarcadas en el materialismo histórico, el sujeto por excelencia del cambio social es la clase obrera, el proletariado. Desde el neoliberalismo y, también, desde cierta intelectualidad de izquierda, mucho se ha cuestionado este papel estratégico del proletariado, en el más amplio sentido del término, en los procesos de transformación social revolucionaria, y aún en la propia estructura socioeconómica. Me gustaría que conversáramos sobre este clásico problema del “sujeto” revolucionario, en el marco del proceso de cambio en Bolivia.
AGL: La realidad nos ha mostrado, y el marxismo ha reflexionado sobre eso, que la sociedad contemporánea, al generar condiciones de concentración de la riqueza, de medios de producción técnicos, intelectuales y financieros, ha creado una realidad donde los poseedores, a la vez que concentran estos medios, concentran capacidades decisorias, de mando, de influencia, de dominio económico sobre las personas que van perdiendo el control de esos medios, en un proceso que puede durar siglos. A medida que se va dando este proceso, esas personas desposeídas o en vías de desposesión histórica de sus condiciones efectivas laborales, que son las que les permitan desplegar sus capacidades creativas, van a dar lugar a la conformación de un sujeto histórico en el sentido general del término. Son los expropiados, los excluidos, los explotados, los dominados. Marx teoriza sobre lo que se ha ido dando desde el siglo XVI, XVII, XVIII de manera fragmentada y desde el siglo XIX y XX de manera universalizada, y habla entonces de la clase obrera como aquel sujeto que es fruto de un proceso largo de expropiación de las condiciones básicas para la realización de sus facultades creativas. En términos históricos generales, este es el sujeto de la modernidad, que por las propias condiciones de expropiación permanentemente va a resistirse, movilizarse, enojarse, indignarse, buscar justicia, porque no logra controlar los medios para llevar adelante de manera plena sus capacidades laborales, y con ello satisfacer sus necesidades materiales, educativas, sociales, culturales. Todo este esquema que te muestra la realidad y que teoriza Marx es muy claro y muy válido, y no se ha modificado. Las que se van modificando son las modalidades específicas de este proceso histórico general. Mientras en algunos lugares el proceso expropiatorio de las condiciones materiales y objetivas de los medios de trabajo es fragmentado, alargado, retardado, ambiguo, en otros es muy rápido. En algunos lugares, no solamente tienes procesos de expropiación de las condiciones laborales generales, sino también de condiciones laborales intelectuales y mentales. Y entonces tienes procesos de expropiación específicos de campesinos, de comunidades; de artesanos, de pequeños productores, de pequeños empresarios; de profesionales, en distintos tiempos y a veces en tiempos solapados. Sigue siendo la misma maquinaria expropiadora, pero la cualidad de cada uno de estos procesos, su especificidad, te va a dar la realidad concreta.
Subsunción formal y subsunción real en la conformación de las clases trabajadoras
PK: ¿Esto es lo que refiere a la subsunción formal y subsunción real que planteas en tu libro “Forma valor y forma comunidad”[3]?
AGL: Efectivamente. Creo que el mejor concepto diseñado por Marx para entender esta diversidad, es el de subsunción real y subsunción formal. Hay muchas sociedades que han pasado rápidamente de la subsunción formal a la subsunción real, campesinos y artesanos que pierden todas sus cosas y se convierten en “absolut armut” (pobreza absoluta). No tienes nada y te conviertes en un asalariado, te juntas con otros asalariados y comienzas a ver que, como tales, no tienen nada más que su fuerza de trabajo. ¿Qué hacen para que no los abusen tanto y les paguen mejor? Comienzan a formar asociaciones, cajas de ahorro, luego sindicatos, luego partidos, etc. Hay países donde estos procesos de expropiación no se dan abruptamente sino retardada, dilatadamente, entonces hablamos de la subsunción formal. Y en otros lugares se sobreponen: subsunción formal y subsunción real. Y la subsunción real es la expropiación de capacidades laborales tradicionales (físicas) más la expropiación de las capacidades laborales intelectuales. Siempre hay una composición entre lo físico y lo mental, aún lo más primitivo laboral es una combinación de lo físico y lo mental. Pero a medida que va avanzando el desarrollo de la sociedad capitalista, hay una mayor preponderancia de lo intelectual y una disminución -que nunca podrá ser cero – de lo físico. Al principio era más físico y menos intelectual, pero siempre había una combinación. Lo que varía en la historia es la manera de componer lo intelectual y lo físico, que es parte de las condiciones naturales del trabajo, una combinación de planificación y de esfuerzo corporal, a lo que se suman los medios técnicos materiales. Y entonces estos tres elementos están interconectados, entremezclados, y eso da lugar a la composición laboral de cada país. Eso se da en la historia, y el marxismo te permite estudiar con herramientas muy precisas: subsunción formal, subsunción real y sus distintas modalidades. A la hora de la política, lo decisivo es analizar cómo aterrizan estos procesos en cada país, o la historia propia de la subsunción formal y de la subsunción real del capitalismo, de las condiciones de vida a la lógica del capitalismo. Es decisivo para entender cómo se van estructurando los cuerpos sociales, sus condiciones de subjetividad y las condiciones probables de movilización de esos cuerpos sociales. Por eso es tan importante ver con minuciosidad cómo se da esa composición cada país.
PK: ¿Se trata de entender cómo se expresan en forma concreta las “relaciones sociales objetivas”?
AGL: Sí. Ya bien terrenalizadas, ¿no? En el caso de Bolivia, está claro que somos una sociedad que desde hace 500 años entra gradualmente en un proceso de subsunción, inicialmente formal, de fuerzas comunitarias, campesinas, agrarias y de la economía doméstica familiar a la acumulación del capital. La mita es el ejemplo paradigmático: son indígenas comunarios que aún tienen un vínculo directo con sus herramientas de trabajo, con la tierra, que producen asociativamente parte de la tierra, y familiarmente otra parte, que se convierten en asalariados temporales. Primero, por la fuerza: el mitayo es forzado, pero tiene un salario, mínimo, miserable, pero salario al fin. Después va siendo gradualmente libre. El kajcha es el mitayo liberado convertido en minero desde el año 1600, que vende su fuerza de trabajo temporalmente para pagar el tributo de la tierra de su lugar de origen. Cuando viene el tiempo de descanso de la tierra, te vas a Potosí, te “alquilas” por tres o cuatro meses, sacas mineral, te pagan un salario, te regresas a la comunidad para pagar el tributo de la tierra. Pues, eres un obrero temporario libre, aunque tu condición social no es tan libre, eres un tributario de la tierra. Incluso hay comunidades que organizan una especie de proletarización temporal y mandan a los jóvenes a Potosí para juntar lo que tienen que pagar como tributo. No es el español el que decide que van a ser obreros que vendan su fuerza de trabajo por cuatro meses en la mina y luego regresen al campo, sino la propia comunidad la que lo decide. Tienes ahí unas mezclas muy complicadas de obrerización temporal, parcial, gradual, ambigua y recién en el siglo XIX estos procesos de obrerización se van condensando. Seguimos siendo una sociedad profundamente agraria, con relaciones tradicionales de sometimiento, de orden local. Algunas actividades económicas agrarias se articulan con los mercados, para la compra y venta de productos, para abastecer las minas, y se inicia una especie de subsunción formal dilatada de la actividad campesina y comunitaria que tiene que vender productos para pagar el tributo, pero sigue siendo dueña de la tierra mientras pague el tributo, siguen organizando ellos localmente su ritmo, su tecnología, su forma laboral, y el español no se mete en la producción.
PK: Se asemeja a las relaciones de señorío…
AGL: Podría resumirse así. Entonces vas teniendo formas de inserción gradual a los circuitos financieros y económicos de la colonia. Un inicio de una subsunción formal del comercio y del proceso productivo general, no del proceso de trabajo: no cambian las tecnologías, ni los ritmos, ni la asociatividad; lo que cambia es cómo se usa el producto del trabajo para pagar el tributo. Desde el siglo XVI se da la subsunción formal en la agricultura y, gradualmente, una subsunción formal del trabajo asalariado temporario. Y en el Siglo XIX, principios del XX, en pequeños núcleos, enclaves de subsunción real de personas que ya se desligan de su comunidad, pero cuesta mucho. Por ejemplo: llega el carnaval y los obreros de las minas se escapan, y aunque les paguen el doble, se van a su tierra a celebrar, y durante una semana, borrachera total. Y el empresario no sabe qué hacer, cómo detenerlos, los quiere encerrar, pagarles igual para evitar que se paralice la mina una semana, quince días, y no hay manera de detenerlos. Ni diciéndoles “les vamos a pagar el doble o el triple”, “¡No! ¡Tengo que ir a pasar carnaval!” Es la resistencia agraria. Aunque la mayor parte de tu vida ya eres un obrero asalariado, todavía tienes un fuerte arraigo agrario. Y eso se va a mantener hasta el día de hoy en algunas minas pequeñas. Ello explica el hábito de los empresarios de facilitar la realización de los rituales del carnaval, ya no permitiendo el regreso a la comunidad sino trayendo el carnaval a la mina. Se traslada el ritual agrario: hacen las ceremonias con comida, bebida, ¡pero en la mina! Son formas graduales de subsunción real de los usos simbólicos al propio capital. Y hasta el día de hoy, aun las empresas grandes saben que en carnaval tiene que venir el gerente, hacer matar cinco vacas, diez llamas, traer quinientas cajas de cerveza y compartir con sus obreros, porque si no lo hace…. es un “codo”, es un tacaño, no cumple con sus obligaciones. Y si no, los trabajadores se van a su comunidad.
La heterogeneidad boliviana y el orgullo minero
PK: Eso significa que hay una gran heterogeneidad en la conformación del sujeto obrero boliviano, variable en función del desarrollo productivo de la fuerza de trabajo bajo condiciones capitalistas.
AGL: En efecto, tienes distintas maneras de construcción del sujeto obrero y se van dando estos enclaves donde se concentra y condensa la condición obrera, en medio de un mar de subsunción formal. Bolivia en el siglo XX podría representarse como una suerte de islas de subsunción real en medio de un mar de subsunción formal. Eso te va a dar una cualidad de la acción obrera: el famoso sindicalismo obrero altamente concentrado en áreas extractivas, obreros que cada día entran a la mina y capaz que no regresan al día siguiente. Son muy audaces en el trabajo y fuera de él, porque si ya estás arriesgando a cada rato tu vida en la mina, enfrentarte por un mejor salario y tomarte la gerencia, quemarla y dinamitarla, no es muy diferente. Es la audacia laboral traducida en la audacia sindical, pues de alguna manera eso marca el carácter de ese sindicalismo obrero del siglo XX de gran empresa: pocos obreros concentrados en ciudadelas, muy combativos, herederos de la tradición agraria, pero a la vez modernizados, muy audaces, agresivos y espontáneos para enfrentar la batalla con la patronal y contra el gobierno. Eso es lo que caracterizó al sindicalismo minero entre los años 50 y 80 del siglo XX. En ese tiempo, esa colectividad muy disciplinada, condensada, activa, movilizada, ese proletariado es el sujeto revolucionario en Bolivia. Es un proletariado minoritario, que no representa ni el 5 % de la población, pero a la par del peso económico de esa actividad, le corresponde la importancia política de ser obreros que asumen la centralidad de lo que hacen. Eso genera toda una manera de entenderse y ubicarse en el mundo: “yo soy el que alimento Bolivia”, “puedo morir mañana en la noche en la mina”, entonces una autovaloración muy fuerte de lo que ellos son en la vida.
PK: ¿Este orgullo minero se base en la conciencia de su posición estratégica en la producción?
AGL: Hay orgullo y audacia minera, que tiene a la dinamita como herramienta y, si a eso se suma que cuando viene un enfrentamiento con los militares pueden, incluso, quitarles sus armas, pues entonces ya son héroes, y se genera toda una narrativa heroica del minero. Del minero sufrido en la mina y heroico en la vida sindical, que es como su contraparte. Se mira a sí mismo como “víctima”: “me explotan, me abusan, duermo mal, como mal, soy víctima”. Y su contraparte es: “yo mantengo Bolivia, tengo dinamita, tumbo gobiernos”. Su posición estratégica se vuelve consciente pero a partir de este sedimento muy boliviano: la víctima, que genera toda una mentalidad colectiva, y el sujeto campesino, el sujeto indígena, está presente allí. Esto se ha manifestado, por ejemplo, con las rebeliones aymara de 1871 y 1899, con la rebelión de los guaraníes en 1892, y se lo ve permanentemente emergiendo, enfrentando a los patrones, terratenientes, hacendados y, por momentos, articulando grandes movimientos que ponen en riesgo la propia estructura estatal[4]. En la sublevación de Willka, por ejemplo, cuando van ganando, dicen los indígenas: “todos a vestirse de bayeta, de traje de lana de oveja, todos a hablar aymara, ya no hay hacienda y el mando es indio”. Y eso te cambia todo el horizonte, lo que estás imaginando. Y se irá dando reiteradamente. Son como oleadas de constitución de este sujeto indígeno-comunario, con otro discurso. El marxismo te ayuda para entender por qué se puede constituir ese sujeto: porque es fruto de la subsunción formal en el capital. El proceso de trabajo no se modifica: continúa la laboriosidad tradicional y no se modifican ni la tecnología ni el uso de la tierra. Lo que se modifica es el uso del excedente: tributo español, impuestos al terrateniente, tributo al nuevo hacendado, ir a trabajar a casa del hacendado, llevarle las gallinas y las vacas al hacendado, que sus hijas vayan a trabajar limpiando y cocinando para los hacendados. Se trata del uso de su fuerza laboral y de su excedente, pero el sistema laboral sigue siendo como el de hacía 400, 500, 600 años. Subsunción formal a modalidades ambiguas de acumulación agraria y de acumulación urbana, vía comercio y vía renta de la tierra.
PK: ¿De qué modo y cuándo empieza a cambiar ese entramado de subsunción formal?
AGL: Todo este escenario presente en el siglo XX se modifica con la revolución del ’52. Allí emerge el sujeto obrero como el sujeto portador de la modernidad: ya no es indio, y aunque sus hábitos sean indígenas, ya es el de la máquina, ya no el del arado ni el de la tierra. Es el enfrentado a la tecnología, a la perforación, a la dinamita, al circuito mundial de la economía. Se asume distinto y comienza a construir una identidad nueva. Dentro de los subalternos, una identidad diferenciada del resto. Antes había sido un indígena que se volvía minero temporalmente, ahora es un minero. Y habla quechua, habla aymara, hace los rituales, va a ver a su madre a la comunidad, pero él es minero. Usa chamarra de cuero, maneja máquinas, tiene luz, tiene sindicato, ya no trabaja la tierra. Sus hábitos son indígenas, pero cambia su identidad. El modo en que se ve a sí mismo en el mundo es una identidad ya moderna, de obrero. Se asume como el sujeto privilegiado de la acción colectiva, participa en revoluciones y levantamientos. Y el movimiento campesino conquista la tierra, y al conquistarla se deshace la hacienda, se constituye formalmente el sujeto pequeño propietario, pero el sistema de trabajo inmediato -como lo llama Marx en el capítulo V de El capital- sigue siendo el anterior, sin modificación. Sigue desarrollándose en el núcleo familiar, su tecnología sigue siendo similar, pero ahora ya no tiene que tributar por la tierra: es dueño de ella. Y la gestión del agua, que antes la hacía con los españoles y luego con los hacendados de manera comunitaria, se mantiene. Las tierras de pastoreo, que eran primero de la comunidad, que luego pasan a ser de los españoles pero gestionadas por la comunidad, ahora ya son tierras de ellos y gestionadas por ellos.
La identidad indígena
PK: ¿Se desarma pronto la propiedad comunal?
AGL: No. En principio, el campesino accede a la propiedad y se mantiene el sistema comunal, pero luego viene un proceso gradual de desagregación, a medida que van incursionando en el mercado. Un poco como lo que ha pasado entre los años 50, 60 y 70 y ahorita, como lo que sucede en Oruro con la tierra de la quinua. Oruro es casi un salar: está a 4000 mts de altura y la tierra es tan salada que casi no puedes producir. Solo se producía quinua, que forma parte del 10% de la alimentación, junto con la papa, las llamas y nada más. Pero cuando la quinua comienza a subir de precio en el mercado internacional, esa quinua sin mercado en la ciudad, despreciada por ser “comida de indios”, todo cambia. La quinua se convierte en comida gourmet en el exterior y resulta que su precio sube de 10 dólares a 20, 50, hasta llegar a 300… ¡ay ay ay! Ahí ya no te basta tu tierrita para cultivarla y comienzas a ver la tierra de la comunidad. Porque el sistema es así: aunque esté intitulada de la comunidad, desde hace 500 años cada familia sabe donde produce. ¿Qué es lo que varía? La tierra de pastoreo, que sí es comunitaria, no tiene dueño y la pueden usar todos desde siempre. Pero cuando comienzas a ver que en esa tierra de pastoreo, que es común, puedes producir quinua, te avivas y comienzas a cultivar. El de al lado dice: “ah, yo también ¿por qué no?” Y comienzas a parcelar lo que era la tierra de la comunidad, porque tu incursión en el mercado te dice que puedes obtener mejores réditos con la quinua que con la llama. Y entonces surgen las peleas.
Los procesos de acercamiento al mercado van generando disgregación de la vida comunitaria y la tierra es la más afectada. Los sistemas de agua no tanto porque son más complicados, aunque también surgen peleas por el agua. Con la tierra comenzó, primero, un proceso por el que lo que era de todos pero de uso familiar, pasa a ser de uso y propiedad familiar. Y gradualmente, la tierra comunitaria de pastoreo comienza a ser usada como tierra individual y gradualmente como tierra privada. Subsunción formal ascendente. Pero es este sujeto, este conglomerado de personas del campo que recurrentemente se articulan en torno a la producción, la recuperación del control de la tierra, la propiedad de la tierra, el fruto de su trabajo y de su identidad.
PK: ¿Por qué a fines del siglo XX y principios del XXI, el movimiento campesino se articula en torno a la identidad indígena?
AGL: Porque lo que hace el capitalismo en Bolivia es convertir la identidad en un bien. La blanquitud se vuelve un bien, el color de piel, el cabello, el apellido y el idioma es un plus. Coloca juntas a una señora de polleras y a una rubia en el Banco, la primera con plata y la segunda sin plata y verás que la rubia obtiene el crédito más rápido que la señora que tiene plata pero que es aymara y de pollera. En términos de la sociología de los franceses, la blanquitud es un capital, la etnicidad deviene en parte del capital, como herencia colonial. Este tema de la blanquitud y por lo tanto de la indianitud como devaluación generalizada, se convierte en un elemento articulatorio. Si es por tu color de piel, por tu apellido, que tienes menos oportunidades, te maltratan, te discriminan por tu apellido y tu identidad, que no la puedes borrar por mucho que te coloques crema blanca y te tiñas el pelo, porque no puedes esconder a tu mamá, que usa pollera y así va a ir a tu graduación de colegio. En torno a ese tema te articulas, te comienzas a unificar y a visibilizar-te como un sujeto. Y en el caso de la tierra, uno dice: ya estuvo resuelto el tema en el 52, con la parcelización y la migración al oriente. Sin embargo, fue una resolución parcial, porque el acceso a la tierra no te da acceso al bienestar. Tu propiedad, tu pequeño pedazo, después de tener dos hijos, lo parcelas; luego vienen los nietos, lo parcelas y estás cultivando en medio metro: no es la solución. Y en segundo lugar, la discriminación que hace que sigas viviendo como en el siglo XVI, sin agua, sin luz, sin escuela, y lo peor… ¿qué es lo que hizo el neoliberalismo para gatillar lo campesino? Afectar el tema del agua. No han comprendido que la tierra tiene tanto valor como el agua.
Las bases materiales del discurso
PK: Pero en 2000 aparece con fuerza esta cuestión del agua, con los comités de regantes, que parecen ser la punta de lanza del proceso de rebelión y organización social.
AGL: Cierto. Ese comité de regantes es heredero de otro tipo de comité de regantes que se remonta hasta Manco Kapac o hasta Huaina Kapac, que llegó a Cochabamba y es tan complejo como la cuestión de la tierra. Pues estos cuates del neoliberalismo, en su afán de expropiar, se apropian primero de empresas estatales, y luego avanzan con los bosques y el agua y ahí encienden la mecha. Porque generan un movimiento rápidamente unificador que hunde su memoria en la historia y que afecta la condición vital. Y atrás del agua te articulas con sectores urbanos: obreros, que viven en una casa y que pagan por el agua y, de pronto, tienen que pagar tres veces más; estudiantiles, clase media, que no conocen nada del campo pero cuando les quieren aumentar el precio del agua dicen “¿por qué tengo que pagar más? Si no tengo agua pura ni en todas las horas”. Y cuando veo que marchan los campesinos que pelean por el agua, que es algo que también me afecta a mí, marcho con esos campesinos.
PK: El agua aparece como el eje que unifica.
AGL: Exacto. Tú tienes ahí la articulación del sujeto indígena y del sujeto campesino, el sujeto indígena por los procesos de discriminación y el mestizaje fallido de Bolivia del MNR. Es un mestizaje fallido porque sigue habiendo indios, y todos tienen un indio frente al cual distanciarse. Hasta el indio tiene otro indio más indio del cual distanciarse e intentar sobreponerse. Tienes ahí como una escalera de discriminaciones donde cada cual pisa la cabeza de otros para intentar ser más blanco que otro que no es tan blanco. Pues eso sigue ahí vigente, pero eso que te devalúa y jerarquiza, bajo circunstancias discursivas te puede permitir articular. Y ese es el papel que hicieron los indianistas, el papel de la acción política. Sobre condiciones factibles de articulación surge un discurso que articula. Y aquí me viene la imagen de mi profesor Pierre Bourdieu, cuando dice: “he tirado una piedra al vaso y se rompió. ¿Por qué se rompió el vaso? ¿Por la piedra? No. Porque el vaso era rompible es que la piedra lo pudo romper. Porque si el vaso hubiera sido de acero, tiraba la piedra y no se rompía. Porque había una condición que se fue gestando de disponibilidad es que el discurso actúa”.
PK: ¿Estas son las condiciones materiales que permiten la emergencia de un determinado discurso?
AGL: No creo, como dice Ernesto Laclau, que el discurso construye como le dé la gana, sino que hay unas condiciones de disponibilidad histórica para que pueda desplegarse. Porque el vaso es rompible, la piedra va a romperlo. Pero no es que la piedra rompe el vaso, no es la piedra el sujeto. No es el discurso el que crea el sujeto. Es que el vaso tiene condiciones de ruptura, por lo tanto una piedra o un zapatazo va a romper ese vaso. El discurso hace eso mismo. Por el hecho de que ya hay ahí una composición social e histórica que crea potencialidades de agregación y movilización, es que el discurso puede gatillar el sujeto. El discurso no puede inventarse un sujeto, no es que con este discurso me voy a construir un nuevo sujeto mañana, aquí… Si no, cada sociólogo estaría construyendo un sujeto a partir de un nuevo discurso que se inventa. Eso es lo que pasó en Bolivia: esta condición de disponibilidad[5] de la segregación, de la discriminación en el sujeto indígena campesino, mas la amenaza de muerte a su condición vital, el agua, tan importante como la tierra al momento de ser afectada, se condensa y da lugar a un sujeto con capacidad de movilización. Si regresamos al viejo concepto, es en esta característica de la subsunción formal de lo agrario-campesino-urbano-marginal que se articula un sujeto alrededor de los campesinos. Y como en Bolivia el campesino todavía representa el 30-40% de la población, pues tienes un sujeto muy grande. Este ser social fragmentado, pero con condiciones de vida, de discriminación similares y de afectación similares por el tema del agua, comienza a unificarse. La agresión te unifica, el ataque te unifica.
Los cambios en la configuración del proletariado fabril y minero
PK: ¿Cómo se fue dando el cambio desde la centralidad del sujeto obrero-minero hasta la emergencia de la subjetividad indigeno-campesina como articuladora de la voluntad nacional-popular?
AGL: El minero y el obrero fabril de gran empresa, que habían logrado conformar un proletariado en el sentido estricto, consciente, movilizado y políticamente activo, son objeto de desagregación por las políticas neoliberales, con el cierre de las grandes empresas a partir de los 80. Pero este proletariado resiste como sujeto político, disputa por la democracia, se moviliza por ella, hace paros y huelgas por la democracia, resiste las dictaduras, se hace bombardear y ametrallar con avionetas de las minas contra la dictadura.
PK: Entonces, ¿hay una verdadera disputa de poder por parte del proletariado, en la medida en que se dan condiciones que politizan?
AGL: Decir que hay disputa del poder es ambiguo: algunos sectores sí disputan y otros se quedan ahí. Parte de los límites del proletariado minero boliviano es el tema del poder. Lo que sí es cierto es que es un obrero politizado. ¿Por qué? Porque está planteando la modificación del estado, de la dictadura a la democracia. Y se mueve, y hace huelgas por la democracia y convoca a la Central Obrera Boliviana (COB) y con ella a toda Bolivia para defender la democracia. Pero ¿qué pasa con este sujeto altamente politizado? El obrero es el sujeto articulador de lo social y conduce al campesino y al indígena en el movimiento antidictatorial. Es corporativamente muy fuerte y políticamente irradiante, con un discurso de lucha, de revolución, incluso de socialismo, pero ante todo de defensa de la democracia, de las libertades de asociatividad. Es el enemigo número uno de los militares, mucho más que la juventud urbana y universitaria. Y es en torno a mineros y obreros fabriles que se agrupa lo popular, cuyo símbolo es “el casco minero”. Y está presente en los discursos de la izquierda y en el imaginario juvenil. El casco minero es como el horizonte, la vanguardia. Pues, cuando entra el neoliberalismo ese proletariado va a ser objeto de un proceso de fragmentación material, que algunos van a llamar la “desproletarización” de Bolivia, en consonancia con el discurso de adiós al proletariado, de muerte de la clase obrera. Y aquí se ve muy clarito: si había un centro minero con 5000 mineros y al año siguiente no existe, pues todos se han vuelto microempresarios, emprendedores… ya no hay clase obrera…
PK: Eso, si se sostiene la figura reificada del casco minero o del mameluco…
AGL: Porque lo que veías como clase obrera del casco y de la ciudadela obrera era tu imaginario del minero, esos eran los que marchaban, los que luchaban, a los que reprimían, los que salían a las calles contra los militares. Y eso en tres años, desaparece… Y se alza la idea de que “nos hemos desproletarizado”… Sin embargo, un estudio real te muestra que lo que se ha producido es una modificación de la composición material de la clase obrera. Porque los grandes centros industriales y mineros desaparecen, pero en su lugar surge otra clase obrera: pequeños centros, subcontratación, desaparición del sindicalismo. El sindicato deja de ser el mecanismo interno de unidad de los trabajadores por sus reivindicaciones, y no es más el mecanismo de ascenso y de transferencia de conocimientos. El obrero de gran empresa, jefe de una cuadrilla de 20 jóvenes, iba transfiriendo gradualmente el saber a los nuevos, y ese joven, que después de dos años subía una nueva categoría, aumentaba su salario. Si el jefe, por ejemplo, si el maestro perforista le enseñaba a este obrero que no sabía nada, en los siguientes 10 años iba a triplicar su salario. No dependía de la empresa: dependía del jefe perforista, el poseedor del conocimiento laboral que transfería. Y entones, cuando el jefe perforista convoca al sindicato, toditos los trabajadores van al sindicato, porque dependen de él. El sindicato era un ámbito de autonomía de la clase obrera, porque tu ascenso social como obrero dependía del propio sindicato y de las jerarquías de los trabajadores dentro del sindicato. Igual con los fabriles: en la fábrica el maestro artesano era portador del virtuosismo.
PK: Como en un gremio medieval.
AGL: Un obrero artesano de gran empresa sigue haciendo la labor de un artesano. En él está depositada la sabiduría productiva, aunque use maquinaria y sean 5000 obreros, él va a ir transfiriendo gradualmente el saber al de más abajo, y el de más abajo al de más abajo… Y entonces, hay toda una carrera obrera, y esto mantiene unido al sindicato. ¿Cuándo se rompe eso? Cuando para el ascenso, para el acceso al conocimiento productivo, ya no dependes de tu jefe y maestro obrero, sino del curso que hayas pasado en la empresa. Cuantos más cursos, mayor conocimiento, y a mayor conocimiento, mejor salario. Entonces, ¿el sindicato ya para qué sirve?
La proletarización difusa y el declive de los sindicatos
PK: El capital le expropió ese proceso…
AGL: Ese proceso de transferencia de los conocimientos y del virtuosismo laboral, se lo apropia el capitalista y el sindicalismo comienza a derrumbarse internamente. Eso sucede en las fábricas y en las minas. Las grandes minas se cierran, las grandes fábricas se cierran y comienza a surgir la producción fragmentada. ¿Para qué reunir a 2000 trabajadores? Yo empresario prefiero concentrar la producción en 100 y subcontratar pequeñas factorías. Y son las mismas multinacionales que tenían esa gran empresa minera las que la fragmentan, porque el costo laboral y sindical era demasiado grande. Eso ha pasado en el mundo entero: la fragmentación de la producción y la deslocalización. Como es muy caro producir en EEUU, me lo llevo a Singapur. En Bolivia era muy caro y muy conflictivo producir con 3000 personas, entonces me imagino un mecanismo material para que lo fundamental este concentrado, pero las partes más básicas las desconcentro en empresitas y muchas de ellas ni siquiera ya me pertenecen, las subcontrato. Al mismo obrero subcontrato, y le pido: “tú junta 10, 30 familiares, trabaja en tu casa, de noche y de día y me entregas este pedacito que te compro”. Entonces empieza a surgir esta producción materialmente fragmentada… Ya no ves obreros a la manera clásica: ese joven que trabaja en la noche en la fábrica o taller, estudia sociología en la mañana, es mi estudiante, pero es obrero, es “el” obrero. Es un obrero ambiguo, ya no tiene sindicato, no tiene una ciudadela, es muy joven, no tiene derechos laborales
PK: Pero cuando dices “no tienen” ¿quieres decir que los sindicatos virtualmente desparecen o se reducen?
AGL: Quedan en las pequeñitas, en las medianas, pero en las grandes, en las que eran la fuerza, el símbolo de lo proletario, desaparecen. Entonces tú tienes que todo eso viene sucediendo en los años ’80, ’90 y 2000. Escribí un librito que se llama Re-proletarización[6]. Después de la cárcel, hago un estudio y lo que encuentro es esto: frente a la idea de que ya no hay clase obrera, porque ya no están los centros mineros de Catavi, Siglo XX, Colquiri, ni la fábrica textil Volcán, ni Said, ni Soligno, cuyos sindicatos llenaban las marchas con sus pancartas y sus discursos de socialismo, entonces ¿ya no hay clase obrera? No, lo que hay es una nueva clase obrera, fragmentada, desindicalizada, precarizada, muy joven y con varios oficios. ¿Obreros? Plenamente, pero son obreros de otro tipo, tienen otra composición social y material, su condición de vida es distinta. Y eso es lo que va a encontrar la emergencia de lo indígena popular: va a encontrar a este tipo de obrerización difusa y de proletariado nómada, porque son obreros-estudiantes, obreros-vendedores, tienen varios oficios y no se sienten obreros: si trabajas en tu casa, si trabajas con tu mamá, tu hermana, pues “no soy obrero, soy un pequeño productor”. La propia identidad de cómo te autodefines se modifica. Objetivamente es un obrero asalariado que trabaja para una gran empresa que exporta a EEUU, pero en su imaginario él trabaja con su familia, que es una pequeña empresa. Y prefiere más identificarse como estudiante de la universidad que como obrero. “¿Qué eres?” “Soy estudiante, dice, no soy obrero”, se avergüenza de ser obrero. “¿De qué vives?” “Y, en mi casa en las noches hacemos joyas en oro y engarzamos con un pequeño microscopio”. “¿Para quién?”. “Para la empresa Orbol”. Orbol es una gran empresa que vende a EEUU joyas de oro de Bolivia.
PK: Bajo la forma de cuentapropismo se esconde un proceso de proletarización que impacta sobre las identidades y las formas de articulación política.
AGL: Sí, de proletarización difusa. Entonces, estas cosas van a hacer converger lo popular: lo indígena-campesino y lo obrero. Esta obrerización difusa se ve convocada también por un tema de necesidades básicas: el tema del agua. Y por eso la guerra del agua es tan emblemática, porque después de 20 años de desagregación social, de derrotas, de fragmentación, de división, logra articularse y emerger lo indígena-campesino como sujeto de movilización, como ocupación territorial: “te bloqueo los caminos 20, 30 días, aunque me metas tanques y helicópteros. Yo soy el dueño del territorio, no es el ejército”. El ejército viene punitivamente, pero en algún momento va a tener que irse, a comer, por ejemplo. En cambio, ellos son los dueños del territorio, conocen las carreteras, pueden rotar y cada noche se turnan 10 comunidades distintas. Los pobres soldaditos, después de dos días de estar en el bloqueo tienen que regresarse, en cambio ellos están siempre frescos porque se da la clásica rotación andina, comunitaria, de las actividades: tú vas a la mita y el siguiente año va esta otra comunidad. Ahora ya no vas a la mita, sino a la guerra, al bloqueo. Y te puedes pasar 30 días con comunarios frescos, bien alimentados, que siguen bloqueando la carretera. Es la logística del dominio del territorio la que los derrota a los militares en los años 2000, 2001, 2002, 2003.
La capacidad de organizar y liderar la lucha
PK: Para dominar el territorio hace falta organización y solidaridad activa de muchos sectores. ¿Es allí cuando emerge la figura articuladora de Evo Morales al frente de los cocaleros?
AGL: Además de dominar el territorio tienes a un sector que es capaz de movilizarse en torno a un tema que es común a la ciudad: agua y tarifas, que te apoya y va a la marcha. Es Evo Morales, que tiene agua de la lluvia de sobra, y que marcha con 5000 cocaleros para ayudar a los de la ciudad de Cochabamba. Y entonces la gente lo ve entrar y dice: “este compañero que reclama por la coca, ahora viene a ayudarme por el agua”: así se forja la construcción de liderazgo. Alguien que te viene a ayudar en tu pelea, aunque no sea la pelea de él. Eso es lo que hacían los mineros: los maestros estaban reclamando salarios y venían los mineros a apoyarlos. Y entonces ¿quién es el líder, la vanguardia?: el minero ¿Por qué? Porque pelea por todos. ¿Qué pasó con los cocaleros? Pelean por todos. Durante 20 años solamente peleaban por su hoja de coca, y ahora vienen a pelear por algo que me importa a mí en la ciudad. Entonces es mi aliado, le doy de comer, camino con él, le doy una pañoleta para que soporte el gas lacrimógeno. Y ahí tienes una señorita de la universidad católica de Bolivia correteando al lado de campesinos del trópico, dándoles de comer. Así se da esa alianza y la construcción de un nuevo liderazgo. Pero luego sucede otra cosa más: no solamente que lo indígena-campesino se articula con la ciudad en la problemática común del agua, sino que lo indígena-campesino, por su grado de politización previa y resistencia a los norteamericanos, comienza a asumir temas de las ciudades: las tarifas de agua potable y la cuestión del gas. ¿Qué te importa a vos del gas, compañero cocalero? Pero le importa a los intelectuales, a los dirigentes, a los de El Alto, porque ellos han ido a pelear por el gas. Entonces comienzan a construir universalidad, es decir, a aparecer como representantes y abanderados de temas que van más allá de la coca, más allá de tu parcela y que involucran al resto de la ciudadanía. Y ahí se encuentran con estos jóvenes obreros, fragmentados, que se movilizan no como obreros sino como vecinos, se encuentran con los estudiantes que también se movilizan como vecinos, se encuentran con algunas fábricas que eran de la vieja época, que se movilizan como sindicato y que se suman a la batalla, pero ven en los cocaleros o en los aymaras el grupo de choque, los que pueden ir por delante y yo por atrás, porque son mas, están más movilizados, tienen más recursos, han derrotado a los militares el año pasado y ahora volverán a derrotarlos.
PK: ¿De qué modo la confluencia de voces y demandas se va unificando en torno a reivindicaciones comunes?
AGL: Sumando voces se va construyendo la narrativa heroica, que es la construcción de los universalismos por parte del indígena-campesino. Pero lo interesante es que no es una cosa consolidada, pues en un momento serán los cocaleros; en otro momento los aymaras del altiplano; en otro los aymaras de El Alto, como vecinos -ya no como campesinos- que asumen el liderazgo. Y se unen por juntas de vecinos y cuando los vienen a reprimir, se agrupan como vecinos, bloquean las calles, vienen los tanques y se enfrentan y mueren. Es un sujeto plural. A eso lo llamo la forma multitud, y a diferencia de la multitud de [Antonio] Negri -que Atilio Borón ha demolido con su crítica-, se trata de una multitud en la que no hay un liderazgo previo, sino que el liderazgo va surgiendo de la propia lucha. Y entonces, hoy les tocó a los regantes, y en otro momento le tocará a los cocaleros, y después le tocará a los aymaras urbanos, luego a los aymaras rurales, y luego capaz que le tocará a los sindicalistas de la COB. No es un liderazgo único, homogéneo, sino que va surgiendo de las propias transacciones, luchas, acuerdos y capacidades de movilización en camino.
PK: ¿Cuáles son los liderazgos más visibles?
AGL: El indígena-campesino, evidentemente. Y los líderes sociales que van emergiendo vienen de ese sector. Ya no es tanto del obrero como era antes y surgen Felipe Quispe, Evo Morales y otros tres o cuatro dirigentes importantes, pero también hay otros líderes menores. Y entre los años 2000 y 2005 el liderazgo de Evo, hoy tan fuerte, no era así. Es el mando del estado lo que contribuirá a la construcción del liderazgo tan potente. Pero en aquel momento Evo era uno entre varios, importante sí, pero tanto como Felipe Quispe, como los de FREJUVE [Frente de Juntas Vecinales] en El Alto en ciertos momentos; el ejecutivo de la Confederación Campesina Román Loayza; los Sin Tierra de Santa Cruz; Oscar Olivera de los fabriles en la guerra del agua. Entre los años 2003 a 2005, es un momento en que hay muchos líderes que corresponden a momentos distintos de condensación de esta forma multitud y todos se mueven en el mismo nivel de reconocimiento. Pero ¿quiénes se van destacando? Aquellos que van logrando articularse con el resto y que se esfuerzan por recoger y articular el discurso de los demás. Y ahí, poquito a poco, Evo va emergiendo.
PK: ¿Y cómo confluyen las parcialidades en una articulación común y sobresale el liderazgo de Evo?
AGL: El hecho de entrar a la carrera electoral le ayuda: hay que hacer un plan de gobierno; pues recojamos lo que está en la calle. ¿Qué es lo que está en la calle? ¡Nacionalización! Pues, plan de gobierno: voy a nacionalizar. ¿Qué más está en la calle? Asamblea constituyente. Pues, plan de gobierno: Asamblea Constituyente. Otros compañeros están haciendo su lista de reclamos: que necesitan tractores, que esto, lo otro, etc. El Evo tiene la habilidad de decir: este va a ser nuestro plan de gobierno. Pero ¿por qué logró sobresalir? Por buscar hilar, por tejer. Mientras que Felipe Quispe decía “somos aquí los aymaras y los indígenas, y los demás son unos jaras”; Evo decía “soy indígena pero también te respeto como empresario, también te respeto como estudiante y nos une la asamblea constituyente y nacionalización”. Otros dirigentes planteaban reclamos más corporativos. Mientras Oscar Olivera estaba más centrado en Cochabamba, Evo se movía en Santa Cruz, en Cochabamba, en La Paz. Su virtud era ser un tejedor. ¿Por qué cuando todos más o menos son iguales comienza a sobresalir uno? Por la capacidad de articular y tomar en cuenta al otro. Entonces, ahí sí juega el papel del discurso. El discurso te puede permitir quedarte en tu conglomerado o irradiarte en la medida en que hay disponibilidad colectiva. Sin disponibilidad colectiva objetiva y subjetiva el discurso no crea nada.
PK: Así se va conformando el sujeto en lucha, que Evo logra expresar y articular.
AGL: Entonces, el sujeto que da lugar a este proceso, que es a lo que apuntaba tu pregunta inicial, es este sujeto plural, que tiene como centro principal de movilización al indígena campesino. Y es por eso que decimos que la fuerza del MAS es el Pacto de Unidad, integrado por la Confederación de Campesinos, Confederación de Interculturales, Bartolina Sisa, CONAMAQ de las tierras altas y el CIDOB[7]. El Pacto de Unidad es el núcleo, y alrededor de él se articulan cooperativistas, fabriles, mineros, vecinos y otros sectores. Pero este núcleo es el que, te vaya bien o te vaya mal, siempre está ahí. Y en estos 10 años, metiendo la pata, sin meter la pata, en los momentos de tristeza y de casi derrota, y en los momentos de mayor gloria, estos cinco, ahí están.
El nuevo sujeto en lucha
PK: ¿Y se reconocen como indígena-campesinos? ¿Las dos identidades van juntas?
AGL: Algunos asumen las dos y otros, de forma muy diferenciada. Los que se definen como interculturales, que son campesinos indígenas pero que se han ido a otra región, dicen: “yo no soy indígena, soy intercultural”. ¿Quién es el indígena? El del oriente, aquí en tierras altas, el indígena aymara. Pero ese sector más móvil que migra a otro lado, no se reconoce como indígena. Los quechuas prefieren ser campesinos, porque son portadores de la fuerza del ’52 y del intento de mestizaje. Entonces: “yo soy campesino”; “pero, tú hablas quechua”; “sí, pero soy campesino, no es que soy quechua y soy indígena”. Porque indígena es el más pobre.
PK: Y en un sentido estructural, este indígena-campesino o campesino ¿es trabajador rural, trabajador agrícola, o tiene su parcela, todos tienen su parcela?
AGL: Todos ellos juntos. Con mayor o menor presencia de estructuras comunitarias, tierras de pastoreo, sistemas de riego, rotación de cargos comunales y algún tipo de intercambio de fuerza laboral no monetaria. ¿Te has casado? Pues, hay que construir la casa. No se contrata a albañiles, sino que se articula la comunidad y vienen a construirte la casa, porque saben que tú lo vas a hacer con la hija de otro cuando se vaya a casar. Son formas de articulación de fuerza laboral no monetaria ni mercantil
Los límites de la acción de transformación
PK: Existe esa fuerza comunitaria pero, de todas maneras, ¿no hay un anclaje en la defensa de la parcela propia?
AGL: Se trata de propiedad familiar, mayoritariamente no mercantilizada. En el altiplano tú no puedes vender la parcela. Sí puedes venderla más fácilmente en los lugares con mayor acceso al mercado, como Santa Cruz o Cochabamba. Cerca de las ciudades ya se va vendiendo, pero en regiones como el altiplano, la parcela es tuya de por vida y no se vende, no hay una mercantilización predominante de la tierra.
PK: ¿Eso no explica, en parte, cierto conservadurismo que va adquiriendo la sociedad en torno a las mejoras de sus condiciones de vida objetivas con el proceso de cambio y también en torno a lo que históricamente el campesinado representó, que tiene esos límites relacionados con la defensa de su parcela?
AGL: No solamente eso. Es un sujeto político, con capacidad de planteamiento universal en los momentos cumbres, pero que regresa a su lógica corporativa en el momento de reflujo -que es la mayoría de la vida-. Momentos de ascenso y de reflujo, cumbre y valle largo, a veces más corto. Aquí universalismo, acá corporativismo. Ese es el problema que yo planteo a mis amigos anarcos: ¿por qué no pasamos más rápidamente al socialismo? Pues, lo comunitario existe, la tierra comunitaria está. Y ese es, visto por Marx -usando las cartas de Vera Sazulich y los etnológicos-, un apalancamiento de la producción asociada. Es en lo que confiaba Lenin al final de su vida, ¿cómo hacer para generar, voluntariamente y recogiendo las experiencias propias, trabajo asociado? Puedes hacer, asociadamente, cosas como construir escuelas, gestionar la educación, elegir tus autoridades, elegir tus diputados y tus senadores. Hay formas comunitarias de elección. Si el diputado de la Confederación fue de este municipio, ya sabes que la siguiente elección va a ser del siguiente municipio, y que todos van a votar, sin saber quién es, por el siguiente. Ya está definido, para los siguientes 20 años, a qué comunidad le toca ser el diputado de la región. Es una lógica comunitaria. Pero lo que nos cuesta mucho, y es el límite de nuestra revolución, es cuando quieres entrar a la producción, al proceso de trabajo inmediato, el núcleo de la economía y luego de la sociedad. Ahí está el límite de la pequeña producción. Siempre comento esta situación: “compañero Evo, aquí tenemos muchas vaquitas y no queremos venderle a la empresa PIL[8], queremos que esa leche de esas vacas se quede acá”. “¿Qué necesitan compañeros?” “Una pequeña fábrica de leche”, “¡Perfecto!”, “Entonces asociemos a los productores del campo, aymaras, combativos, los ponchos rojos, que andan con fusiles en la mano”. Se arma la pequeña fábrica y al año vuelves y está todo abandonado porque no pudieron ponerse de acuerdo las comunidades involucradas para hacerla funcionar. Entonces, devuelven el dinero y pide que sea Evo, que sea el estado el que la haga funcionar y compre la leche a las comunidades. Y eso tuvimos que hacer. Los límites de este proceso no se ven en la política, la educación, la salud o la gestión del agua, sino cuando quieres pasar de la producción familiar a la producción más o menos colectiva. Ahí tienes el límite de la pequeña parcela familiar aún no mercantil. Ese es tu límite. En El Alto -ciudad guerrera- hemos tumbado a Sánchez de Losada, nos hemos defendido comunitariamente, hemos hecho una guerra comunitaria en la que nos rotábamos barrio por barrio para resistir y definíamos quién cocinaba la comida, quién preparaba el desayuno, quién daba la alarma. Pero hay que conseguir gas porque no tenemos y al día siguiente tenemos familia por familia haciendo una fila de 1 kilómetro en la planta de gas. ¿Y por qué no tomamos la planta? No sabemos. La solución que aparece es la familia: yo soy una familia y voy con mi garrafa de gas, pero no me tomo la planta. He derrotado al ejército, tengo 70 muertos, he llorado, ha salido un presidente, pero me quedo ante la puerta de la fábrica, y asumo mi relación con la fábrica como individuo, como familia, no como colectivo.
PK: Como atributo del capital
AGL: Huanuni, la experiencia más avanzada, se nacionalizó. Muy bien, ¡adelante, produzcan mineral, perfecto! Los compañeros agarran el sindicato y eligen al gerente, el sindicato elige a los subgerentes y a los técnicos y se comienza a producir. Se debate en qué se va a gastar la plata, porque hay que invertir en productos, hay que comprar tecnología. Pasan cinco meses y se preguntan ¿qué hacemos con la ganancia? Y después de un año en Huanuni tenemos compañeros con salarios de 40.000 bolivianos, que ganan más que el presidente. ¿Y cuánto están entregando al Estado? ¡Nada! Una experiencia autogestionaria proletaria hermosa pero que degenera en otra forma de privatización, porque eso es recurso de toda Bolivia, y si tu no entregas a toda Bolivia, lo estás privatizando. Pues ¿qué diferencia hay entre el señor Roschild que se queda la plata, con los señores Quispe y Mamani, ya no uno, sino 500, que se han quedado con la plata de toda la empresa?
PK: Son los Patiño, los Aramayo de esta época.
AGL: Ese es el límite del proceso revolucionario. El paso es muy politizado, hay mucho comunitarismo, pero no hay comunitarismo en la producción. Entonces, avanzamos, a veces retrocedemos, damos un paso en Huanuni un año, retrocedemos dos años. Viene otra fábrica, se la toman los obreros en Oruro, el empresario dice: estoy en quiebra. Muy bien, la vamos a tomar, nosotros vamos a producir. “Estado, préstame plata”. La reciben, se organizan y gestionan un año y medio, y ya la están cerrando los compañeros, con la deuda para el Estado. Les hemos ayudado buscando mercado, dándoles el crédito, experiencia autogestionaria. Pero otra vez se disgrega. Es que es así. Para mí el socialismo es eso: es dar un paso e ir para atrás tres, volver a dar dos pasitos e ir para atrás cuatro
PK: Y en estos pequeños embriones de socialismo, ¿hubo alguno exitoso?
AGL: Se avanza y se retrocede. ¿Qué estamos haciendo ahora? Esas empresitas que vimos, más de 20, fueron retomadas por el estado y estamos creando mecanismos de gestión comunitaria, que ellos vayan aprendiendo cómo se administra eso, transfiriendo gestión administrativa de empresa más amplia. Pues el Estado ahorita asume el papel del universalista, lamentablemente. En tiempos de repliegue, en un Estado Revolucionario, le toca al estado temporalmente crear el puente.
El carácter de la transición
PK: ¿Y cómo se caracteriza esta transición? Porque no es esto un capitalismo de estado, porque justamente el Estado no es un capitalista colectivo.
AGL: Porque tienes un estado que no acumula, sino que redistribuye e impulsa valores de uso que redistribuye. Pero estás en medio del capitalismo predominante, por todas partes hay capitalismo. Un poco como la angustia de Lenin, cuando te dice en 1922: de socialismo tenemos el nombre porque todo es aquí capitalismo. Tenemos la voluntad, la intención, pero aquí no tenemos socialismo y hay que pelear por abrir estos espacios de producción colectiva, de producción asociada. Esa idea del socialismo me gusta: como una lucha intersticial que hacen la sociedad y el Estado en medio de un mar infinito de capitalismo, y vas abriendo un huequito y cae, y vas abriendo otro huequito, y das la pelea aquí, luego allá y más allá, en la espera de que en algún rato estas islitas no queden ahogadas y se unifiquen en un pequeño islote y luego más grande y luego otro y otro más allá.
PK: Si tienes que caracterizar el proceso, ¿es Estado de transición o ni siquiera eso? ¿Y el carácter de clase de esta revolución es campesino- indígena?
AGL: Si, es un estado de transición. Y la revolución es indígeno-campesina, democrática, descolonizadora, con elementos de socialismo[9]. El socialismo no es la mención más clásica de una nueva economía. El socialismo es ¡guerra! En medio del capitalismo, es una guerra por construir actividad comunitaria y colectiva, de manera dispersa, desde la Sociedad y desde el Estado. Siempre estamos intentándolo desde la sociedad. Socialismo sería cuando, aparte de hacerlo desde la sociedad, lo haces también desde el Estado buscando y deseando irradiar, para mí eso es el socialismo.
Notas:
[1] Hoy nos vemos obligados a aclarar que nos referimos al cambio social a favor del pueblo, pues la clase dominante una vez más intenta absorber y vaciar las tradicionales banderas y conceptos de las luchas populares, como es el caso de la Alianza Cambiemos conducida por el empresario y ahora presidente Mauricio Macri.
[2] Así se llamo el libro escrito por André Gorz (1981) Adiós al proletariado: Más allá del socialismo, (Madrid: El Viejo Topo). Una buena reflexión que contesta a dicho libro, entre muchas de las que suscitó y se publicaron es de Antunes, Ricardo (2003) ¿Adiós al trabajo? Ensayo sobre las metamorfosis y el rol central del mundo del trabajo (Buenos Aires: Ediciones Herramienta).
[3] García Linera explica en profundidad los conceptos teóricos aquí utilizados en el cap. IV: “El núcleo fundante del desarrollo capitalista: subsunción formal y subsunción real de las fuerzas productivas objetivas, asociativas subjetivas e intelectivas del ser humano bajo el capital obreros”, de su obra: Forma valor y forma comunidad. CLACSO Coediciones. La Paz: CLACSO – Muela del Diablo Editores– Comunas. 2009.
[4] N del E: La rebelión aymara de 1871 fue encabezada por Tupac Katari (Julián Apaza Nina) junto a su esposa Bartolina Sisa. En 1892 se produjo la rebelión de los guaraníes, al mando de Apiaguaiki Tumpa, y Pablo Zárate, Willka, fue quien condujo la rebelión aymara en 1899.
[5] N del E: consideramos importante diferenciar la noción de puesta en disponibilidad de las masas respecto del uso que le ha dado Gino Germani como masa de maniobra pasiva. En cambio, García Linera hace referencia a la puesta en disponibilidad de un sujeto que se está constituyendo activamente y se siente interpelado y articulado por un discurso.
[6] García Linera, A. (1999) Reproletarización: Nueva Clase Obrera y Desarrollo Del Capital Industrial en Bolivia (1952-1998): El Caso de la Paz y el Alto, La Paz: Muela del Diablo Editores.
[7] N del E: el entrevistado se refiere a: la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), la Confederación Nacional de Mujeres Campesinas Indígenas Originarias de Bolivia ‘Bartolina Sisa’ (FNMCIOB’BS’), la Confederación Sindical de Comunidades Interculturales de Bolivia (CSCIB), el consejo nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu (CONAMAQ), y la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (CIDOB). Hoy forman la Coordinadora de Organizaciones Indígenas Campesinas y Comunidades Interculturales de Bolivia (COINCABOL)
[8] Empresa de producción láctea privatizada en 1996, comprada por el Grupo Gloria S. A. de capital peruano.
[9] Véase su definición dialéctica de la construcción del socialismo en su discurso del 22 de enero de 2016.





FANTASMAS DESPIERTOS

El populismo que Evita Perón inventó en Argentina sigue vivo en Venezuela con el chavismo

El País de España (www.elpais.com/elpais)
                                                                                                                                
Hay un parentesco directo entre lo que podríamos llamar el modelo chavista, copiado con variantes en Nicaragua, Bolivia o Ecuador, y el peronismo de mediados del siglo pasado en Argentina. Sólo que Chávez se valió solo, como cabeza única, y el general Perón necesitó del auxilio invaluable de su esposa, la Evita icono de musicales, novelas y posters, entronizada en los mismos altares donde se venera al Che Guevara, a John Lennon o a Marilyn Monroe.
Ella inventó la insignia del populismo: abrir las arcas del Estado para dar, sin control ni medida, haciendo de la beneficencia pública una gran función de Estado envuelta en una formidable parafernalia. Una gran caja chica donde el benefactor también puede meter las manos para su propio beneficio. La caridad con categoría institucional, para atraer la adhesión política de los desposeídos, que al recibir algo despiertan en los demás la esperanza de que también van a ser parte del magnánimo botín, aunque nunca les llegue el turno de recibir una máquina de coser, una cama, una beca, unas bolsas de cemento, un techo de zinc, unas aves de corral, una vaca parida.
En la Fundación Eva Perón, creada en 1948 como una gran maquinaria demagógica de regalar muñecas y triciclos para los niños, muletas y prótesis a los ancianos, bicicletas y cocinas, sin que las estructuras sociales dejaran de ser tan injustas como siempre, está la raíz de todo lo que hemos conocido como socialismo del siglo XXI, multiplicado con creces por Chávez y sus imitadores populistas.
Evita se valió para sus dispendios colosales de las reservas de oro de Argentina, entonces las más grandes del mundo; Chávez, ya lo sabemos, del petróleo de Venezuela, también las reservas más grandes del mundo. Y ambas economías, que parecían inconmovibles, quedaron en quiebra.
Pude ver algo de lo que son estas raíces del populismo en mi visita al Museo Evita en Palermo, que ahora funciona donde estuvo el Hogar de Tránsito número 2, destinado a socorrer a las mujeres necesitadas y a sus hijos. Esta era una de las decenas de instituciones de caridad que la Fundación tenía abiertas en Buenos Aires. Cuando Evita lo inauguró en 1948 como asilo, en su discurso ofreció a las mujeres y niños “una puerta abierta, una mesa tendida, una cama limpia”, y “consuelo y estímulo, aliento y esperanza, fe y confianza en sí mismo, hasta tanto la ayuda social les encuentre trabajo y vivienda”.
La Fundación Eva Perón es el modelo de las Misiones de Chávez. Manejaba además de albergues, una red de hospitales y clínicas, dispensaba becas de estudio, pagaba subsidios, era también una agencia de empleos y, sobre todo, regalaba a manos llenas. La gente hacía largas filas desde la madrugada para pedirle personalmente a Evita y, quienes lograban llegar ante ella antes de que se cerraran las puertas, no salían con las manos vacías. Era una minoría de beneficiarios entre millones de pobres y necesitados, pero los diarios, las revistas oficiales y los noticieros de cine multiplicaban su número.
El Museo Evita enseña cómo funcionaba el albergue de acogida, un dechado de abundancia: en la cocina, amplia e iluminada, unos bifes plásticos se doran en las parrillas. También hay ejemplos de los programas sociales del peronismo: un refrigerador Siam para cada familia obrera, y se exhibe uno con la puerta abierta, lleno de alimentos, sin faltar una botella de champaña.
Y piezas de propaganda política: folletos con discursos de los esposos, cartillas escolares que los ensalzan, documentales donde aparecen ambos en el balcón de la Casa Rosada, la voz estridente de él, la aguda voz de ella, y la multitud que agita sus banderas y carteles y enronquece de gritar. También se exhiben ejemplos del glamour de Evita, y es lo que más abunda en las vitrinas: sus trajes de gala y de calle confeccionados por Jacques Faith, Pierre Balmain, Marcel Rochas; zapatos exclusivos, sombreros de variadas texturas; perfumes Caron y Schiaparelli en frascos de baccarat.
Una demanda de la masa de pobres partidarios suyos, sus “cabecitas negras”, argumentaba ella: le exigían que al representarlos no faltara el lujo, porque eso los dignificaba. Sus pobres. Los otros, si no eran contados entre los fieles de carnet, no recibía nada; el objetivo era mantener aceitado el mecanismo de adhesión al peronismo, para que las plazas pudieran llenarse.
En los viejos documentales ambos parecen fantasmas. Perón y Evita en blanco y negro, ya tan antiguos. Pero fantasmas sin quietud, que no dejan de resucitar.





EL SUPREMO RECURSO DE LA REBELIÓN CONTRA LA TIRANÍA Y LA OPRESIÓN

El Nacional de Venezuela (www.el-nacional.com)
                                    
Por Carlos Sánchez Berzain.- Ante la realidad objetiva que muestra cómo los regímenes dictatoriales del castrochavismo en las Américas ejercen ilegal e ilegítimamente el poder indefinido, cometiendo todo tipo de crímenes para tener impunidad, es bueno recordar que la Declaración Universal de los Derechos Humanos establece como “esencial que los derechos humanos sean protegidos por un régimen de Derecho, a fin de que el hombre no se vea compelido al supremo recurso de la rebelión contra la tiranía y la opresión”, esto significa que la rebelión contra la tiranía y la opresión es un derecho, no una vergüenza ni un crimen.
Es en el preámbulo de la Declaración Universal donde se reconoce como “supremo recurso” la “rebelión contra la tiranía y la opresión”. Constituye el exordio, “el origen y el principio”, por eso la Declaración Universal de los Derechos Humanos afirma que “la libertad y la paz en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana” y que “el desconocimiento y el menosprecio de los derechos humanos han originado actos de barbarie ultrajantes para la conciencia de la humanidad”, y a continuación declara “esencial la protección de los derechos humanos por un régimen de derecho para que el hombre no se vea compelido al supremo recurso de la rebelión contra la tiranía y la opresión”.
Instituida como “esencial” la existencia de un “régimen de derecho”, cuando este es suplantado o no existe, desaparece con él “la naturaleza, lo más importante” para la protección de los derechos humanos, y como el crimen, la tiranía y el oprobio no pueden ser ni aceptados ni prolongados, los derechos humanos abren y reconocen el camino del “supremo recurso de la rebelión”.
Supremo es que “no tiene superior”, es el “mecanismo último y extremo para proteger los derechos humanos”, y así presenta la Declaración Universal la “rebelión contra la tiranía y la opresión” como “supremo recurso”. Rebelión es “oponer resistencia”, “sublevarse, levantarse, ser hostil contra la “tiranía” que se define como un “régimen de abuso o imposición en grado extraordinario” y la “opresión” cuyo concepto es “someter a una persona, a una nación o a un pueblo vejándolos, humillándolos o tiranizándolos”.
Los regímenes tiránicos y opresivos de Cuba y Venezuela, de los Castro, Chávez y Maduro, dan cada día prueba pública de esas condiciones; así están encaminados Bolivia con Evo Morales, Nicaragua con Daniel Ortega y Ecuador con la estructura de Rafael Correa. Las dictaduras de las Américas están en evidencia, no respetan ninguno de los elementos esenciales de la democracia de la Carta Democrática Interamericana y violan los derechos humanos como política de Estado.
Cuba y Venezuela son dictaduras expuestas, tiránicas, opresivas y contumaces; Bolivia y Nicaragua se esfuerzan por mantener la simulación de democracias, pero son absolutamente opresivas y ejercen tiranía; Ecuador tiene la oportunidad de salir de similar régimen implantado por Correa con Lenin Moreno que, aunque no ha producido cambios concretos, da señales que en el imaginario colectivo son una esperanza.
Recordar que el ser humano tiene como derecho irrenunciable el “supremo recurso de la rebelión contra la tiranía y la opresión”, no pretende inducir rebeliones, sino apuntar que aún es tiempo de evitarlas. Para librarse de las legítimas acciones populares ya vistas y que no tardarán en reproducirse, los tiranos y opresores de los regímenes de Cuba, Venezuela, Bolivia, Nicaragua… deben dejar el poder porque están al margen de la legalidad y de la legitimidad, porque solo los sostiene la fuerza y el sistema de crimen organizado. La lucha desigual de los pueblos para recuperar su libertad y democracia está respaldada por el mundo en cumplimiento de las normas internacionales, de derecho y de la civilización universal.
Para que los pueblos oprimidos por las dictaduras castrochavistas no ejerzan el “supremo recurso de la rebelión”, estos regímenes desarrollaron carrera armamentista y estructuraron monstruosos servicios de seguridad y represión; controlan todos los poderes del Estado; dictan leyes infames que en lugar de proteger violan los derechos humanos como la sarcástica “ley contra el odio” de la dictadura de Maduro en Venezuela; tienen perseguidos, presos y exiliados políticos a los que torturan física y moralmente como ejemplo disuasivo; tienen el control total de las fuerzas armadas con corrupción y narcotráfico en sus cúpulas como vergonzoso soporte de poder; han anulado la libertad de prensa usando el miedo o el soborno directo o de negocios; han dilapidado los recursos nacionales y liquidado los aparatos productivos para sumir a sus pueblos en la miseria que hace a los hombres más fáciles de someter.
Cuba en un nuevo periodo especial agravado por el cambio de dictador que debe realizar en el cortísimo plazo no es precisamente estable; Venezuela se jacta de casi haber cerrado 2017 con Maduro en el poder, y haber dividido la oposición, pero tiene más crisis, probado el narcoestado, crecientes sanciones internacionales, quiebra y los jerarcas tienen miedo; Evo Morales en Bolivia intenta un nuevo fraude para nombrar jueces y digita otra “sentencia infame” para prorrogarse indefinidamente contra la voluntad popular que lo derrotó el 21F, pero ya es un dictador afamado constructor de un narcoestado; los Ortega en Nicaragua acaban de consumar otro fraude en las municipales y se esfuerzan por tapar su corruptela, pero todos ellos saben que están obligando a los seres humanos a ejercer más pronto que tarde el “supremo recurso de la rebelión contra la tiranía y la opresión”.